The Tower

Ambiciosa producción surcoreana de cine de catástrofes

Seol Kyeong-gu interpreta a un bombero que, en vísperas de Navidad de 2011, arriesga su vida para acabar con el fuego de un rascacielos y salvar a las cientos de personas atrapadas en su interior. Kim Sang-Kyeong es el jefe de mantenimiento del edificio en llamas situado en el centro de Seúl.

Admitámoslo, nos gustan las películas de ese género tan espectacular que es el cine de catástrofes. No siempre se trata de historias inventadas; en ocasiones son películas basadas en experiencias reales humanas sucedidas antaño, como es el caso de Titanic, la película dirigida por James Cameron sobre el hundimiento de este coloso del mar que se cobró tantas vidas humanas en aquel fatídico suceso. La película fue una obra maestra, y aunque mucha gente fue a verla únicamente por su espectacularidad, también muchos pensaron que aquello era una invención de una historia basada en otra real. Son películas que además de su espectacularidad suelen tener un toque dramático que hurga en las almas de los espectadores para hacerles conscientes de que traen consigo mucho dolor humano y mucha tristeza. Otras, sin embargo, son obras absolutamente ficticias que no se basan en ningún hecho real y que incluso en ocasiones incluyen un componente fantástico para enfatizar ese hecho.

Llévate a casa el DVD de Dance of the Dead

Queremos saber cuál es tu comedia zombi favorita

Llévate a casa el DVD de Dance of the Dead

Si has cometido el pecado capital de no pasarte por nuestro post dedicado al género de la comedia zombi; o si lo has echo pero has tenido la poca decencia de no dejarnos un mísero comentario indicando cuál es tu zombedy favorita… ahora ya no tienes excusa alguna. Los amigos de Selecta Visión nos envían tres DVD de la comedia zombi El baile de los muertos (Dance of the Dead, 2008) para que los repartamos entre la parroquia de Almas Oscuras como mejor nos plazca. Y ya sabéis que en cuestión de sorteos y concursos tenemos una máxima que solemos cumplir a rajatabla: “prohibido complicarnos la vida”.

Una vez más os ponemos las cosas insultantemente fáciles. Podéis participar a través del correo electrónico o a través de nuestro facebook. Para hacerlo a través del correo electrónico escribinos un mail a info@almasoscuras.com indicando cuál es vuestra comedia zombi favorita de todos los tiempos. Incluid en el mail vuestro nombre completo, dirección de envío y teléfono.

Y para aquellos que preferís la inmediatez de facebook, pues todavía más sencillo. Buscad este post en nuestro muro y comentad en él cuál es vuestra comedia zombi favorita (en esta ocasión no es necesario que dejéis vuestros datos personales). El domingo a las 12 de la medianoche daremos a conocer el nombre de los ganadores. Suerte.

8 comedias zombi para pudrirse de risa

La cara más amable, gamberra y divertida de nuestros amados zombis

8 comedias zombi para pudrirse de risa

Zombis paletos, zombis mormones, zombis enamorados, zombis mayordomos, zombis estúpidos, zombis gilipollas, zombis fumetas, pollos zombis, zombis utilizados como mano de obra para rodar una película de terror de serie B ¿?… la variedad es prácticamente infinita. Desde que la figura del zombi moderno, tal y como papá Romero la concibiera allá por el 1968 (La noche de los muertos vivientes), se enquistara en el imaginario colectivo como el más terrorífico y cercano de los monstruos (cualquiera puede ser el muerto viviente que devore tus entrañas a modo de aperitivo… tu vecino, tu mujer, tu hijo), y amenazara con destronar a la raza humana de la pirámide evolutiva a golpe de dentelladas, cualquier cineasta con una cámara digital en su mano derecha y un kit de maquillaje en su izquierda, se ha sentido totalmente libre para desnudar, untar en brea y emplumar a nuestros amados zombis, sin que asomara en ellos el menor atisbo de culpabilidad.

Pero tampoco quiero parecer tremendista. Es probable que, efectivamente, el zombi haya sido el monstruo más maltratado y vilipendiado, sobre todo desde el ámbito de la serie B y la serie Z, en los últimos treinta o cuarenta años. Sin embargo tampoco hay que perder de vista que la comedia zombi – o zombedy –, la excusa en forma de subgénero que ha servido a directores y guionistas para vapulear al monstruo, también nos ha deparado un buen número de excelentes y divertidas películas. En realidad tan solo tenemos que remontarnos a los orígenes del subgénero para darnos de bruces con Return of the Living Dead, una auténtica obra maestra que pasa por ser, no únicamente una referencia obligada dentro de la comedia zombi, sino una de las mejores películas de muertos vivientes de la historia.

Lo que viene a continuación es tan solo una muestra de los distintos tipos de comedia zombi que nos ha ido regalando el género en los últimos 30 años. Como siempre que hacemos una lista de este tipo nuestra única intención es la de animaros a que participéis y completéis la misma con vuestras zombedies favoritas. Así que adelante… pudrámonos de risa con los zombis más gamberros, entrañables, absurdos y divertidos de la historia del género.

Posesión Infernal

Brutal y perturbadora revisión del clásico de Raimi

Posesión Infernal

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Posesión Infernal

Quisiera dedicarle esta reseña a nuestro querido compañero Mr. Zombie y al amigo Skalope.

Resulta evidente que el objetivo principal de un remake de Posesión Infernal nunca iba a ser contentar a la legión de fans que, en tiempos (muy) pretéritos, alucinamos con el estreno de Evil Dead (Posesión Infernal) en un mítico programa de la televisión privada (Noche de Lobos), disfrutamos como nunca de una doble sesión de barrio que incluía Evil Dead 2 (Terroríficamente Muertos) junto a la enésima secuela de Viernes 13, o jaleamos con todas nuestras fuerzas el nombre de Ash al inicio de Army of Darkness (El Ejército de las Tinieblas) a su paso por el Festival de Sitges.

El objetivo de todo remake que se precie siempre es doble: por un lado intentar vencer las reticencias iniciales de esa legión de fans a la que os hacía referencia, que suele ver con muy malos ojos la osadía de “reinventar”, “reinterpretar”, “plagiar” o “destrozar” (que cada uno elija la acción que más le apetezca) la memoria de un clásico de culto; y por otro lado (y este sí me parece el objetivo principal) acercar dicho clásico a toda una nueva generación de aficionados al género, lo que supone, en la mayoría de los casos – y el remake que hoy nos ocupa no es una excepción -, adaptarse a los estándares estéticos e incluso de fondo que imperan en cada momento.

La incógnita a despejar es saber bajo qué condiciones se realiza dicha reinvención (yo ya he escogido…). Con qué intensidad, con qué fidelidad, qué grado de riesgo se asume… De entrada se me ocurren dos vías para llevar a cabo el remake de Evil Dead. Una de ellas sería la vía fácil: que el propio Sam Raimi diera un paso al frente (por suerte ha acabado reservándose el papel de productor y parece guardar esfuerzos para una nueva secuela oficial de la saga) o que alguien como Marcus Nispel, especialista en perpetrar remakes de clásicos del género como si de bollería industrial se tratara (mis disculpas, odio a muerte el remake de La matanza de Texas) se hiciera cargo del asunto con resultados más que predecibles. La segunda vía, mucho más complicada y quizás difícil de asumir para los aficionados a la saga original, consistía en poner al frente del proyecto a todo un “ilustre debutante” como es Fede Álvarez, cuya carta de presentación incluye Ataque de Pánico, un espectacular cortometraje de ciencia-ficción que venía a ser una especie de currículum vitae que ensalzaba las cualidades del director uruguayo como mago de los efectos CGI… lo cual no deja de tener su gracia teniendo en cuenta que el remake de Evil Dead siempre ha alardeado de la ausencia de efectos CGI.

Cinco amigos se refugian en una cabaña aislada en mitad de un bosque con el objetivo desenganchar a uno de ellos, Mia, de su adicción a las drogas. El descubrimiento de un extraño libro en el sótano de la cabaña desencadenará toda una serie de horribles acontecimientos tanto en el interior de la cabaña como en el bosque adyacente.

Lo mejor: Acojona, asquea y divierte.

Lo peor: El aporte dramático del guión de Álvarez y Cody no acaba de funcionar (mal menor).