Harold's Going Stiff
El zombi que te hará llorar

- Título original: Harold's Going Stiff
- Nacionalidad: Gran Bretaña | Año: 2011
- Director: Keith Wright
- Guión: Keith Wright
- Intérpretes: Stan Rowe, Sarah Spencer, Andy Pandini
- Argumento: El pensionista Harold Gimble sufre un extraña enfermedad neurológica que le convierte, poco a poco, en un zombi.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3.5/5

Harold (Stan Rowe) es el paciente cero de un nuevo tipo de enfermedad que parece atacar únicamente a varones adultos. Esta plaga, llamada O.R.D, comienza por una rigidez de los miembros, luego degenera las capacidades cognitivas y finalmente transforma al individuo en algo muy cercano a lo que la cultura popular entiende por un zombie. Sorprendentemente los síntomas de nuestro protagonista avanzan mucho más lentos que los del resto de los pacientes y los científicos piensan que en su metabolismo se puede esconder la clave para sanar esta enfermedad. Con el fin de tratar de retrasar al máximo el fatal desenlace Penny (Sarah Spencer) , una regordeta y solterona enfermera, apoyará a Harold y tratará de rehabilitar su flexibilidad perdida y su deteriorada mente. Con el tiempo la relación paciente-enfermera se transformará en una hermosa amistad; amistad que tiene sus días contados si no llega una solución a tiempo. Dado el peligro que representan estos nuevos zombies, el estado los mantiene agrupados y bajo vigilancia… un destino mejor, en cualquier caso, que caer en manos de las brigadas ciudadanas, grupos de mastuerzos sedientos de violencia, que terminan con ellos de forma más radical.
La historia de Harold no es una historia de terror, es una comedia dramática que utiliza elementos y recursos del terror para contar una bonita historia de amistad, superación y, como viene siendo habitual en el cine británico, crítica social. Una cinta con formato de falso documental, pero que se aleja de los esquemas de cámara amateur, desenfoques y vaivenes, para mostrarnos un producto más cercano a las piezas de programas como “Documentos TV”, “La noche temática” o los documentales de la BBC. Así, intercaladas en la trama principal, encontraremos totales de entrevistas de los personajes implicados y fragmentos de emisiones informativas de las cadenas estatales. Un documental que alcanza las mismas cotas de realidad que los materiales encontrados, pero que evita al espectador tomarse una biodramina durante la proyección y además permite al director, Keith Wright, que también se encarga del guión, valerse del plano y la edición para transmitir ideas y dibujar a los personajes más allá de sus líneas de diálogo.
Lo mejor: Su originalidad, sus actores y su calidad pese al bajo presupuesto.
Lo peor: Puede no ser lo que busques.


