El misterio de Vera Drudi

Se abre un nuevo camino al más allá

El misterio de Vera Drudi

Josh y Lara forman una joven pareja emprendedora afincada en el centro de la ciudad. Josh dirige un estudio de Fotografía junto con su socia Gina, una enigmática mujer con mucha personalidad. Lara trabaja para ambos también en el estudio. Lara empieza a notar que algo sobrenatural intenta hacer acto de presencia y captar su atención, llevándola en mitad de la noche a unas aterradoras cavernas. Cuenta todos los detalles de lo que le ocurre a Josh, que escéptico y lejos de creer a su novia, la increpa y humilla tachándola de loca. El ente, cada vez más agresivo, provoca que Lara se sitúe al límite de sus fuerzas.

Tal día como hoy, jueves 20 de Junio, se presenta en la Sala 2 del cine Conde Duque de Madrid, a las 21h., El misterio de Vera Drudi, tercer largometraje del director Ivan G. Anderson (Psicofonias 1.0 y Poniponchi, una chica cuasi perfesta). Se trata de una producción independiente de bajo presupuesto, rodada entre los meses de marzo y octubre de 2012 y que necesitó de casi siete meses de durísima postproducción para recrear los siete aterradores escenarios que aparecen en la película, tales como cavernas y cuevas o un sanatorio. En total fueron más 10.000 horas de render para lograr el acabado formal que buscaban los responsables de la película, y llevar a cabo los efectos especiales que incluyen la destrucción de un castillo entero y la recreación de las aterradoras presencias que acosan al personaje de Lara. Lo cierto es que por lo visto en el trailer da la impresión de que la mayoría de los escenarios de la película fueron recreados mediante CGI y los actores debieron hartarse de actuar frente a una pantalla verde… de ahí esas 10.000 horas de render.

Werewolf in a women's prison

Bestias peludas, tetas, culos y gore

Werewolf in a women's prison

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Werewolf in a women's prison

Me gustaría dedicarles esta reseña a los amigos Bob Rock y Blanch… supongo que ellos ya saben porqué. Un abrazo tios.

Iniciaré esta reseña de manera poco habitual: describiendo una secuencia de la película. Que nadie se alarme; la secuencia en cuestión no destripa ningún punto clave en la trama de Werewolf in a women’s prison (en realidad no existen “puntos clave” en la trama de Werewof in a women’s prison). Sin embargo creo que la descripción servirá para os hagáis una idea bastante aproximada de lo que la película está dispuesta a ofrecernos; y si alguien se siente incómodo con esta manera de proceder, sencillamente que se dirija al próximo párrafo de la reseña. Vamos a ello: Dos presas son condenadas, debido a su insubordinación, al castigo conocido como “La Parrilla”. Dicho castigo consiste en atar sus pies a una estaca colocada en mitad del desierto. ¿El objetivo? Qué mueran deshidratadas bajo un sol abrasador… Para la ocasión nuestras presas favoritas aparecen prácticamente desnudas y ataviadas únicamente con unas sexy braguitas de encaje. Lo tienen crudo. Ninguna presa ha sobrevivido a “La Parrilla” con anterioridad. Pero estas chicas tienen solución para todo. Una de ellas se queda mirando fijamente a la otra, le pega un lametón en el brazo y añade: “Si lamemos nuestro sudor mútuamente, lograremos salir de este desierto con vida”. Lo que viene a continuación son 5 minutos de lametazo va, lametazo viene (no se dejan ni un solo recodo de piel sin explorar), en los que nuestras protagonistas se ponen moradas convirtiendo un castigo mortal en una secuencia softcore la mar de simpática y disfrutable.

Es una auténtica gozada acercarse a una bajeza cinematográfica del calibre de Werewolf in a Women’s Prison y acabar recibiendo, exactamente, aquello que buscas. Y lo que buscaba (o al menos un servidor buscaba) era situar el cerebro en modo stand by durante 90 minutos y atiborrarme con un cutre-banquete de tetas, culos, gore y monstruos peludos. Y cuando buscas algo con ahínco y acabas encontrándolo, se convierte en un hallazgo. De manera que, por imposible y absurdo que parezca, Werewolf in a women`s prison es todo un señor hallazgo. Vaya tela…

Lo mejor: Una mujer lobo, tetas, culos y gore. Serie Z sinvergüenzona. Justo lo que esperaba de ella.

Lo peor: Que alguien se atreva a verla esperando algo más...


Saving Grace

Sobreviviendo a nuestras propias debilidades

Saving Grace

Grace es una bella y joven enfermera que vive una vida de dolor y angustia. Su adicción a la heroína ha obligado a las autoridades a separarla de su amada hija Jessica, y le puso al borde de perder su trabajo en el hospital. Grace tan solo encuentra consuelo en el extremo de una aguja, cultivando su drogadicción y perdida en la oscuridad de la desesperación.

Clayton es un superviviente que caza conejos durante el fin de semana en una escuela abandonada en mitad de la campiña. Cuando Grace despierta en un improvisado bunker propiedad de Clayton, este le cuenta una extraña historia. Una historia en la que Clayton salva a Grace, no tan solo de las drogas, sino también de los horrores del mundo.

Chris Pickle, director de Saving Grace, logró cierta repercusión hace unos años gracias al cortometraje Finding Electra, una pieza experimental que relataba la relación entre una bailarina de streap-tease y su novio, un muerto de hambre que pululaba por las calles todo el día. Rodada como un falso documental, Finding Electra logró el reconocimiento de una crítica que incluso llegó a preguntarse si el material que aportaba Pickle era real, y no una simple ficción. Tal fue el éxito de Finding Electra que la película acabó recibiendo una nominación a los Spirit Award en el Toronto Online Film Festival.

Stormhouse

Cazafantasmas militares

Stormhouse

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Va por delante que las películas que comienzan con “Basada en hechos reales” por lo general no me gustan. Se trata de un truco fácil para que el espectador trate de dar por buena cualquier premisa que al director o al guionista se le ocurra. Para mí sería más honesto que por su parte guardasen el rotulito para el último plano y evitar un comodín, en la mayoría de los casos, muy cuestionable… y en este en particular mucho más, pues ¿cuántos de nosotros sabemos (o creemos) que el ejército británico logró apresar un fantasma? Desde luego no seré yo el que levante la mano. Así que es de aplaudir que, pese al planteamiento inicial tan peregrino y el truquito de la pseudo-realidad, pasados los primeros minutos me descubriese entregado a la historia y bastante más atemorizado de lo que acostumbro viendo terror.

En los sótanos más oscuros y profundos de una base militar, un grupo de soldados y científicos ha logrado apresar a un ente sobrenatural. A pesar de saber de su presencia, el espíritu permanece escondido e invisible a sus captores, manifestándose sólo con susurros y cambios de temperatura. Para hacer avanzar la investigación han traído a una vidente norteamericana, Hayley Sands , que tratará de estudiar al espectro y en la medida de lo posible interactuar con él. Desde su llegada descubre que pese a su cautiverio, la energía de este ser es capaz de superar la barrera que le limita y juega y controla a los soldados que le vigilan. Para terminar de agravar la situación, el ente es utilizado por el jefe de la base como arma con la que torturar y sacar información a las posibles amenazas del país.

Una de las mayores virtudes de “Stormhouse es la de reunir una buena cantidad de ideas poco exploradas en un escenario muy conocido en el cine de género, construyendo con ambos conceptos una atmósfera realmente inquietante, donde unos pocos y puntales sustos terminan por dejar al espectador entregado a la historia en el primer tramo de la misma.