El bosque de los sometidos
Tremenda pesadilla argentina

- Título original: El bosque de los sometidos
- Nacionalidad: Argentina | Año: 2012
- Director: Nicolás Amelio-Ortiz
- Guión: Nicolás Amelio-Ortiz
- Intérpretes: Olivia Tykocki, Juan S. Alvarez, Celeste Subatin
- Argumento: Cuatro jóvenes universitarios transitando carreteras secundarias, en una vieja furgoneta, de camino a un concierto ilegal.
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| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3.5/5

Película argentina. Independiente. De bajo presupuesto. Que supone el debut en la dirección del joven realizador Nicolás Amelio-Ortiz. Llevada a cabo por un reducido equipo de catorce personas, todas ellas menores de 25 años.
Estas son solamente algunas de las señas de identidad de El Bosque de los Sometidos. Es posible que alguno de vosotros, a partir de los datos que acabo de ofreceros, ya os hayáis hecho una idea preconcebida de lo que puede ofreceros una película como la que hoy nos ocupa. Lo que no sé es si esa idea preconcebida (en el caso de que la hayáis tenido) es positiva o negativa. Pero tampoco importa demasiado. Sea como sea os aseguro que hay aspectos de El bosque de los sometidos que acabaran por sorprenderos. El debut en el largometraje de Nicolás Amelio-Ortiz cuenta la historia de cuatro amigos embarcados en un viaje por el interior del país (Argentina) con el objetivo de filmar una carrera ilegal que tendrá lugar en Córdoba. Durante el trayecto, los jóvenes encuentran un misterioso castillo en ruinas dentro de un bosque y deciden investigarlo, solo para descubrir sus oscuros secretos y a sus antiguos residentes.
Sorprenden, de entrada, su impecable factura técnica y su impresionante acabado visual. Desde este último punto de vista, el puramente formal o estético, El bosque de los sometidos es un evidente homenaje al cine de género de los 70 y principios de 80, con un referente fundamental que se manifiesta a lo largo de toda la película como es el de La Matanza de Texas, de Tobe Hooper. Pero lejos de ser un mero ejercicio de nostalgia, Nicolás Amelio-Ortiz - que evidencia, en todo momento, tener la lección bien aprendida – , demuestra que cada una de las decisiones tomadas que inciden en la estética de su obra tienen un objetivo muy claro: dotar a El Bosque de los Sometidos de un magnífico acabado visual que se mantiene firme durante todo el metraje de la película. Fotografía gastada, una paleta de colores ocres y saturados (herencia del giallo italiano), el uso de dilatados planos secuencia e incluso la utilización del zoom óptico; recursos todos ellos que nos remiten al cine de género de los 70 y que Nicolás explota con una sencillez y un acierto inusitados dada su condición de cineasta novel.
Lo mejor: El tramo final... excelente. Y también su acabado visual.
Lo peor: Determinados diálogos se alargan en exceso.



