Under the Scares
Un Seminiario de Cine en una Hora y Media

- Título original: Under the Scares
- Nacionalidad: Canadá | Año: 2010
- Director: Steve Villeneuve
- Guión: William Dio, Steve Villeneuve
- Intérpretes: Sv Bell, Amy Lynn Best, Maurice Devereaux
- Argumento: Un documental que trata de mostrar cómo es, realmente, el mercado de la serie Z.
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- 4.5/5

“Hoy en día, con los medios digitales, todo el mundo puede hacer una película. Pero no todo el mundo debería hacerla”.
Así, tal cual. Under the Scares está llena de frases sentenciosas y asquerosamente sinceras como ésta. Es un documental sobre el cine de serie Z en el que sus propios actantes, directores, montadores, actores… cuentan a cámara cómo es, realmente, hacer una de estas películas y conseguir que llegue a las manos de los consumidores. Y es un trabajo muy valioso a muchos niveles: lo testimonial es oro, pero el buen hacer, a su vez, de sus responsables, también es reseñable: no pierde un segundo, va al grano, y es generoso en sabiduría. Lo que tiene, te lo da, sin apenas guardarse nada para sí. Eso sí, si eres un seguidor de este tipo de cine, puedes llevarte algún malrato: son sus propios creadores quienes reconocen que, muchas veces, estos productos son basura.
La Tecnología:
Recuerdan, en un momento de Under the Scares, cómo La Matanza de Texas ha sido durante mucho tiempo la película de referencia a la hora de hablar de cine de bajo presupuesto. Y, también, apuntan que la obra de Tobe Hooper es el ejemplo más claro de cómo han cambiado las circunstancias. Costó un poco menos de 100.000 dólares. Corría el año 1974: en esa época, era impensable hacer una película por 6000 dólares, como sucede hoy en día. Para el cine de serie Z, La Matanza de Texas es una superproducción.
Evidentemente, lo que ha cambiado tanto las cosas ha sido la tecnología: por un precio relativamente asequible, todo el mundo puede hacerse con una cámara digital y un ordenador. Con paciencia y tiempo, efectivamente cualquiera puede hacer hoy en día una película. Recordemos, por ejemplo, cuando se generalizaron los programas de edición de imágenes o de música (disciplinas más “económicas” que el cine, desde el momento en que no se necesita la intervención de más aparatos, como son cámara y sonido, por ejemplo). Muchas voces advirtieron del peligro de “democratización”, y los temores resultaron ser infundados: saber recortar con Photoshop no te convertía en diseñador.
Lo mejor: La teoría siempre entra mejor si te la cuentan sus autores, y este es exactamente el caso de este documental.
Lo peor: Que se hiciera hace hace tres años y vaya a continuar en el anonimato.


