Collar
Poco hecha, Ryan!

Un desahuciado satánico, con gusto por la carne humana, se dedica a acosar prostitutas, drogadictos y vagabundos de los barrios bajos. La escalada de violencia va en aumento cuando el abducido, mediante un collar de perro, es un policía novato.
De sobras es conocido el aprecio que esta web siente por el cineasta underground más guarrete al este del río Pecos: Ryan Nicholson. Y así lo atestigua el continuo seguimiento que hemos realizado de su anticine: Famine, Hanger, Big Fucking Monster, Gutterballs… hasta hemos tenido la desfachatez de ofrecer en nuestro catálogo VOD uno de sus films de transición: Star Vehicle. Podemos decir que confiamos en Ryan por mucho que desde sus obras primerizas, bastante sucias y provocadoras, haya decaído tanto la fuerza de sus productos como su capacidad para impactar (¡qué tiempos los de Torched!).
Sin embargo, parece que nuestro hombre vuelve a las andadas, pues detrás de la intrascendente sinopsis de su nueva gamberrada, “Collar”, parece encontrarse, a tenor de las imágenes y el tráiler, la clásica explotación gore de baratillo a las que no tenía acostumbrados en sus inicios. Es decir, un argumento banal como excusa de una historia de mala baba, abuso sexual, desmembramientos y toneladas de vísceras. Entonces, que mejor que un maníaco caníbal para devolver a este director canadiense a donde se merece.



