La noche + joven

Una velada terroríficamente divertida

La noche + joven

Por tercer año consecutivo y sin faltar a las buenas costumbres, los chicos de Grupo Nedjma nos ofrecieron una intensa, terrorífica y divertida velada repleta de sorpresas y emociones que constituyó una auténtica delicia para los amantes del género que se congregaron en el Centro Cultural Aguirre de Cuenca la pasada noche del 28 de febrero.

La muestra constó de varias secciones, entre las cuales se cuentan un taller de manualidades siniestras de la más diversa índole, dentro de cual pudimos aprender a fabricar objetos tan dispares como atrapasueños, talismanes vudú o broches góticos de fieltro entre otras muchas cosas, o una entretenida sesión de maquillaje EFX de la cual el público asistente fue protagonista indiscutible. Por supuesto, al igual que en las dos anteriores ediciones del evento, no pudo faltar el pertinente merchandising dark, que corrió cargo de los amigos de Imagen Death y contó también, como novedad este año, con la participación de la tienda alternativa conquense Tierra Pagana, ambos establecimientos nos ofrecieron un amplio surtido de artículos de terror para todos los gustos y colores.

Pero sin duda, lo mejor de la velada fue la estupenda proyección de cortos de Sitges que pudimos disfrutar a las 22.00, hora en la cual la sala de proyecciones se transformó en un infernal hervidero de seres del inframundo. Así, niñas espectrales, asesinos perturbados y hasta un zombie alemán camparon a sus anchas por la sala provocando sobresaltos y carcajadas entre el público asistente.

Psicosis Mortal

El verdadero Borgman

Psicosis Mortal

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Psicosis Mortal

Un vagabundo deforme y cabrón se dedica a destrozar la mente de un pobre programador a punto de ser ascendido a senior.

Querría presentaros una de esas comedias negras salvajes que, tal vez por pertenecer a la primera mitad (1992) de una década maldita como los noventa, permanece bajo los radares de los aficionados al cine de terror. No exenta de caspa, pues el extremo colorido de sus personajes roza el ridículo antes que la broma, “Psicosis Mortal”, conocida en su país natal como “The Vagrant” – el vagabundo –, es una cinta muy a tener en cuenta si lo que queréis es echaros unas buenas risas con los amigos, sin más trascendencia, justo de la misma forma que lo consiguiesen obras del mismo corte como “Very Bad Things” o “Tu asesina que nosotras limpiamos la sangre”. Aunque me gustaría hacer notar que la película que hoy nos ocupa tiene un estilo mucho más chabacano y barato, lo que no es directamente peor; simplemente también se emparenta con la década anterior, los 80, por su acabado artístico.

Como curiosidad fijaos que el argumento preludia la conocida cinta holandesa ganadora de la anterior edición del festival de Sitges: “Borgman”. Y lo hace por aquello de ofrecernos el relato de una vida normal destrozada por la violenta irrupción en su día a día de un vagabundo con intenciones desconocidas. No obstante, este sería el único paralelismo, pues el tono de ambas es bien distinto, teniendo la cinta holandesa un tufillo intelectual que para nada defiende “Psicosis Mortal”, mostrándose esta última como un ejercicio más descerebrado y grotesco donde cuesta ver cualquier tipo de crítica social.

Lo mejor: La caracterización del vagabundo y la atmosfera de la viva fotografía. ¡Y diablos, básicamente es muy divertida y cruel!

Lo peor: Una narración confusa a la que no ayudan ciertos histrionismos de los actores, especialmente Paxton, haciendo de varias escenas pura vergüenza pueril


Forgetting the girl

La mancha de la mora con otra verde se quita

Forgetting the girl

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Forgetting the girl

La cinta de la que me gustaría hablaros hoy es un thriller psicológico independiente que, pese a lo modesto de su planteamiento, ha logrado mantenerme atento e interesado a lo largo de todo su recorrido. Su director, el debutante Nate Taylor, consigue una factura excelente en lo que a imagen y actuaciones se refiere en una historia intrigante cargada de dramatismo y fatalidad romántica que, lejos de hacer de ella un título ñoño, termina de cuadrar una experiencia muy recomendable.

Kevin Wolfe (Christopher Denham) tiene un pequeño estudio donde realiza álbumes y books fotográficos a chicas aspirante a actrices o modelos. Su vida rodeado de jóvenes bellezas contrasta con su incapacidad para relacionarse con ellas de un modo natural… algo que, sospecha, le viene de la traumática experiencia que vivió de pequeño al presenciar el ahogamiento de su hermana en una piscina. Convencido de que una relación duradera con una mujer es el bálsamo que curará todas sus cicatrices se lanza a proponer citas a todas sus clientas; pero las pocas que consienten en conocerlo mejor terminan rápidamente rompiendo, generando en Kevin una nueva cicatriz que curar. La única mujer realmente interesada en lo que nuestro protagonista reclama, su ayudante Jaime (Lindsay Beamish), resulta para su desgracia invisible a los ojos del fotógrafo…

Narrada a modo de flashback, Forgetting the girl recuerda y recoge aromas de El fotógrafo del pánico, de Taxi driver (que últimamente asoma aquí y allá en el cine que veo) e incluso de Psicosis, pero su guión logra entidad propia gracias al trabajadísimo estudio de los personajes que profundiza mucho más de lo que suele ser habitual en este género. Con ello consigue que el espectador entre de lleno en su trama y sufra con los giros de la cinta y sobre todo con su demoledora conclusión. No sé si fue por esta sensacional profundidad de los personajes, o porque la ciudad de Nueva York, con sus localizaciones y su fotografía, termina por ser un personaje más en la trama; pero lo cierto es que viendo la cinta no dejaba de asociar el título a la manera de hacer del director Woody Allen en su faceta más seria.

Lo mejor: Excelente factura y actuaciones. Pese a tener una sólo escena violenta, los personajes logran que esta sea realmente impactante.

Lo peor: No es una cinta que encaje en un género determinado y eso puede jugar en su contra. Tanta explicación sobre el episodio de la infancia es un tanto convencional.


Stage Fright

El espectáculo debe continuar...

Stage Fright

“Scream” conoce a “Glee” en esta comedia negra musical acerca de una adolescente soñadora llamada Camilla Swanson que aspira a seguir los pasos de su madre, una auténtica diva de Broadway. Sin embargo, Camilla se vé atrapada en su nuevo trabajo de cocinera en un campamento de artes escénicas. Decidida a cambiar su destino, se cuela a la audición para la obra de verano y consigue un papel principal en la obra. Pero al tiempo que se inician los ensayos, la sangre comienza a brotar.

Supongo que la comparación con Scream y con la serie Glee será del todo acertada (aunque reconozco que, a pesar de ser un entusiasta del género musical, jamás he visto un solo episodio de Glee), pero aprovechando que el asesino de Stage Fright se esconde bajo una máscara kabuki, permitidme que saque a pasear mi lado más freak y me acuerde del gran Sgt. Kabukiman NYPD (1991), el antihéroe de la Troma que a principios de los 90 compartía protagonismo en la mítica productora junto a nuestro queridísimo Toxic Avenger. Y puestos a viajar al pasado comentar, de pasada, que Stage Fright también me ha traído ecos de Aquarius (1987), el espléndido y salvaje slasher de Michele Soavi en el que un asesino con máscara de búho (o lechuza) montaba una masacre entre bambalinas. De hecho, en el mercado anglosajón a Aquarius se la conoció bajo el título de Stage Fright.