Here comes the devil
Satán tiene monte de Venus

- Título original: Ahí va el diablo
- Nacionalidad: México | Año: 2012
- Director: Adrian García Bogliano
- Guión: Adrian García Bogliano
- Intérpretes: Francisco Barreiro, Laura Caro, Michele García
- Argumento: Sara y Adolfo se perdieron en el lugar más recóndito de Tijuana y cuando volvieron de allí, dejaron de ser los mismos.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 2.5/5

Adoro Penumbra, la penúltima película de Bogliano. Ya sé que no viene al caso y que la película dividió en su momento a la crítica; pero no daba un duro por ella - ni un mísero centavo – y al final resultó ser una de las mejores y más especiales películas que vi durante aquel 2012. Lo que precisamente hace que sea todo un misterio el hecho de que Here comes the devil sea de lo peor que he visto durante el 2014 en curso.
Here comes the devil logró engatusarme. Un prometedor tráiler, seguido de un buen número de críticas que han llegado a puntuar la película incluso con la máxima puntuación y siempre poniendo de manifiesto los parecidos existentes entre la obra de García Bogliano y la adaptación cinematográfica que Peter Weir realizó de Picnic en Hanging Rock (obra de la que me considero todo un fanático)…; a pesar de que en cierto modo sonaba demasiado utópico, todo apuntaba a que Here comes the devil iba a ser una de las grandes películas del año. Sin embargo…
Here comes the devil se vende estupendamente, pero a la hora de la verdad es muy vaga y bastante pobre en todos los sentidos. Es cierto que se mantiene fiel a las anteriores películas de su director. Bogliano sigue apostando por ese “sexplotation” marca de la casa, sigue apostando por el entretenimiento y sigue manteniendo ese estilo setentero tan encantador; pero lo que realmente importa es que lo prometido… acaba siendo una payasada. No es la obra maestra arriesgada y deslumbrante que se esperaba ella. En realidad es una banalidad poco original y tontorrona de estructura laxa y lábil.
Lo mejor: dentro de la tónica general, refresca y se agradece que experimente con caminos no muy transitados. Laura Caro, está esplendida.
Lo peor: es una patata de las gordas. No sólo se conformó con no saber qué contar sino que también lo cuenta mal. Nada en especial.



