Nocturna 2014 (día 2)
Y decir al mundo entero que yo... yo soy minerooo

Quien busque un resumen de lo que fue el día que salte directamente al párrafo en el que os hablo de Beneath (película que espero reseñar pronto). Lo cierto es que, al margen del buen rollo que ya se ha generado entre la gente de prensa y de la asistencia - que creo que es mayor este año – , el día de ayer hubiera pasado por una jornada muy gris de no ser por este título; pero para no irme por la ramas comenzaré por el principio.
La jornada la abro con la presentación del remake de Las hijas de Drácula, Vampyres, que sigue fiel al espíritu de su predecesora y promete buenas dosis de erotismo, gore y colmillos que son como tienen que ser: afilados, lujuriosos y voraces. Desde luego las imágenes que se nos muestran son explícitas y cargadas de rojo escarlata. Valientes Victor Matellano, que dirige, y Ángel Mora (Artistic Metropol) que produce, por recuperar el fantástico de Larraz en esta adaptación. ¡BRAVO!
Entrados de lleno en las proyecciones del Nocturna abrimos el melón con Second coming 3D película asiática de fantasmas que pretende asustar y que, con el paso de los minutos, se transforma en una comedia involuntaria plagada de gags estupendos. Tenemos a niñas poseidas, madres carentes de neuronas, y giros de la historia que dejan el final de “Los Serrano” a la altura del betún. Alegato provida metido a cuchara de por medio para terminar de cargarse una factura - lo único que se salva – correcta. En la otra sala, me cuentan, no tienen mucha más suerte. Soulmate resulta ser un romance entre dos planos, el terrenal y el espiritual, aburrido, triste y muy poco entretenido.


