Chrysalis

Vivir a la sombra de la muerte

Chrysalis

En mitad de un invierno interminable, Josh (Cole Simon) y Penelope (Sara Gorsky) viven en una distopia apocalíptica ocasionado por una infección vírica que ha trasformado a los humanos en monstruos. Un día abandonan su escondite tras conocer a un misteriosa chica llamada Abira a la que acaban de rescatar y que procedía de otro grupo destruido recientemente por el virus. Abira les conduce a un refugio que oculta una amenaza mucho más letal de lo que jamás imaginaron.

Chrysalis es el mundo que ha creado Josh Klein y que nos recuerda en exceso a películas como Soy Leyenda (I am legend, 2007), adaptación más reciente de la novela de Richard Matheson; o 28 días después (28 days later, 2002). Un mundo apoderado por la naturaleza menos humanizada y letal al que, por el momento, tan solo se puede acceder desde USA o Canadá, paises en los que Chrysalis se ha estrenado en VOD. Desde su página web oficial (therestaredead.com) podéis acceder al blog en el que aparecen varios relatos de Ben Kurstin, guionista de Chrysalis, así como a información acerca del rodaje y el orígen de la historia que cuenta la película. Personalmente, la gran sorpresa de Chrysalis fue descubrir el fantástico boca-boca que está dejando esta gran desconocida entre aquellos pocos afortunados que han podido verla vía VOD, llegando calificarla como “una de las películas más poderosas del género zombie que se verán este año”. Teniendo en cuenta lo plano que ha quedado el subgénero tras series como The Walking Dead, creo que viene siendo hora de innovar y arriesgarse con este tipo de producciones que quizás nos demuestren que con un buen argumento y pocos recursos, se puede hacer mucho más que una película entretenida. Afortunadamente la película por fin ha conseguido distribuidor y se está tanteando su fecha de estreno. Por mi parte creo que estamos ante algo potente y que seguiré muy de cerca.

Harbinger Down

¡Qué cosas!

Harbinger Down

Varios estudiantes embarcan en el Harbinger, un barco pesquero, para estudiar los efectos del calentamiento global en la población de orcas del Mar de Bering. Cuando el navío se encuentre con los restos de una sonda espacial rusa las cosas se pondrán más peligrosas que un baño de sol bajo el agujero de la capa de ozono. Al parecer los rusos experimentaron con tardígrados, organismos microscópicos de reconocida resistencia a condiciones extremas, por lo visto quisieron llevar sus límites un poco más allá exponiéndolos a fuertes dosis de radiación espacial. Obviamente las diminutas criaturas sobrevivieron, pero no sin sufrir mutaciones.

Con los restos de la sonda a bordo del barco, los organismos congelados durante varias décadas encontrarán el calor necesario para crecer e infectar a otros seres vivos. ¿Sera este el fin de la tripulación del Harbinger?

Nuestro buen amigo Upiri nos llamó la atención sobre una nueva producción que vuelve a traer a la palestra el genial remake dirigido por John Carpenter en 1982. Como grandes admiradores de “La Cosa” nos pusimos tras la pista de esta “Harbinger Down” que, fuertemente influenciada por la obra del maestro del horror, ha estrenado tráiler tras su exitosa campaña de financiación en kickstarter. La película del debutante Alec Gills intentará situarse por delante de las agridulces “The Thing” (2011) y “The Station”, que aunque perfectamente disfrutables se quedan un paso atrás de lo que deberían haber sido, y promete hacerlo gracias a la experiencia de su creador en el área de efectos especiales. Su currículo recorre desde “Aliens” hasta “Skyline”, pasando por “Una Pandilla Alucinante” y un montón de películas que destacan por sus maquillajes, efectos prácticos y maquetas animatrónicas. Precisamente donde “Harbinger Down” promete lucir fuerte.

Delivery

Paranormal Paternity

Delivery

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Delivery

La saturación del género found footage es cada vez más evidente. Este nuevo sistema de narrar historias es tan asequible para los cineastas con pocos medios como tedioso es, para los aficionados, encontrar constantes repeticiones de un tema sin que, en la mayoría de los casos, se aporte nada nuevo. Ya he perdido la cuenta de la cantidad de cintas que he visto de investigadores que pasan la noche en una casa encantada, o de familias que colocan video vigilancia para ver qué demonios sucede en sus dormitorios, o de grupos de amigos que graban su excursión al campo y terminan registrando sus propias muertes. Y es que cuando un film hace un poco de ruido enseguida aparecen por detrás una legión de tramas similares que aprovechan la ola para lograr cierta repercusión.

Paranormal activity (que a su vez es heredera de la poco conocida Ghostwatch) abrió la veda al horror doméstico en formato doméstico y en sucesivas entregas terminó de auto fagocitar su frescura convirtiéndose en un plagio de ella misma. Pues bien, Delivery sigue la senda de ésta en una cinta de terror de baja intensidad y que asusta más por nuestra propia programación mental que por el terror que tratan de transmitir sus imágenes.

Rachell (Laurel Vail) y Kyle (Danny Barclay) han decidido participar en un nuevo reality y compartir la experiencia de su futura paternidad con un equipo de televisión que va a registrar todos sus pasos a lo largo de los siguientes 9 meses. Desgraciadamente, Rachell falleció en extrañas circunstancias tras dar a luz. El programa ha decidido mostrar los acontecimientos y las sombras que rodearon a esta gestación mediante la emisión de un resumen de los pasos del matrimonio desde el comienzo a su terrible conclusión.

Lo mejor: una secuencia de 2 segundos que te deja helado. Buena sensación de realidad.

Lo peor: Demasiado correcta y cotidiana.


Bikini Swamp Girl Massacre

Troma vuelve a la carga

Bikini Swamp Girl Massacre

Bikini Swamp Girl Massacre está basada en la historia real contada por la única superviviente de un grupo de hermosas y jóvenes mujeres que abandonaron la jungla de asfalto de South Beach para adentrarse en las marismas de la selva, donde fueron masacradas brutalmente por un espíritu guerrero llamado Coo-Wah-Chobees. Las chicas cayeron una tras otra… y el guía turístico, aparentemente inocente, no juega limpio. Una valiente conejita de playa arriesga su vida escapando a través de la selva, sabiendo que la compañía de serpientes y caimanes es más segura que la del espíritu Coo-Wah-Chobee.

Aidan Dillard, un tipo que se define a sí mismo como un artista y director de cine independiente conocido por su surrealista sentido del humor y por el estilo camp de sus producciones de bajísimo presupuesto, es el director de Bikini Swamp Girl Massacre, una serie B/Z que asalta el mercado DVD USA bajo el sello de la mítica Troma. Una seña de identidad (la de Troma) que hace unos cuantos años nos hubiera puesto a muchos de nosotros los dientes largos, pero que hoy en día dudo de si la mera huella tromática surge algún efecto. Aunque justo es recordar que uno de los último éxitos de la Troma ha sido la genial Father’s Day. Sea como sea este Bikini Swamp Girl Massacre creo que no engaña a nadie. Cine cutre y de bajo presupuesto repleto de chicas guapas en bikini, escarceos lésbicos, unas gotitas de sangre un supuesto monstruo acosador, cocodrilos… Para los que ya tenemos una edad y empezamos a recordar cualquier tiempo pasado con una elevada dosis de nostalgia, supongo que Bikini Swamp Girl Massacre no logrará hacernos olvidar aquellas divertidas veladas con nuestro querido Toxie o el Sgt. Kabukiman; pero haremos un esfuerzo, aparteremos por un momento la nostalgia, pondremos las cervezas a enfriar, e intentaremos, al menos, reirnos un poquito con esta “masacre de las chicas en bikini del pantano”.