Hatchet County
Un paseo por el oeste del terror

Un grupo de héroes se enfrentan, tras la guerra civil norteamericana, a una horda de demonios que asola el poblado de Hatchet. Pese a su victoria, cuatro años después, la zona vuelve a ser asolada por siete demonios que representan los siete pecados capitales. Los héroes, ya cansados y algunos formando un nuevo hogar, deben volver a reunirse para detener a las fuerzas del mal.
Muchas veces en el pasado me planteé si tenía verdadero sentido que invirtiese buena parte de mi tiempo en buscar películas de serie low-z que dar a conocer a mis amigos de Almas Oscuras. Hubo una época maldita en que hasta se me recriminó el malgastar espacio, esfuerzo y tiempo de nuestros lectores haciéndome eco de producciones independientes que rara vez verían la luz en nuestro país y, si lo hacían, quedaba claro que no llenarían de gozo el selecto gusto del aficionado local. Parte de esas dudas me llevaron a abandonar esta página web pensando no volver jamás, pero como el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces en la misma piedra, y Bob el único ser capaz de comer mierda de primero, segundo y postre, aquí estamos de nuevo.
Y estas reflexiones vienen a colación de una película cuyo rodaje ya terminó hace bastante tiempo y permanece en un limbo donde la distribución parece tarea imposible. Todo hay que decirlo, porque sus meritos o carta de presentación no invitan a pensar que merezca salir del prolífico mercado domestico de Estados Unidos. Aunque os seré sincero, a veces envidio a esos cabroncetes del país de las barras y las estrellas por la buena salud de la que goza su escena fantástica. Sea como sea, “Hatchet County” (sin afiliación alguna a la saga de Adam Green) viene a demostrar esa capacidad innata que tienen los americanos para realizar cualquier basurilla con una ilusión de la que otros países carecen. Además mezcla dos géneros, salvaje oeste y terror, que tan queridos son por los viejos aficionados al pulp como un servidor.




