Muertos Vivientes: Orígenes

Conmemorando el sexto aniversario de Almas Oscuras

Muertos Vivientes: Orígenes

Queridos amigos, seguidores o lectores ocasionales de Almas Oscuras: echando la vista atrás nos damos cuenta de que hemos sobrepasado ya el lustro de vida. No se nos ocurre mejor manera de conmemorar todos estos años que editando un libro en colaboración con los amigos de Tyrannnosaurus Books. Obviamente, la temática de éste no podía ser otra que el cine. El título del libro en cuestión es Muertos Vivientes: Orígenes y el autor Alberto Bermúdez, un viejo conocido de esta casa de cuyas publicaciones os hemos ido dado buena cuenta en los últimos tiempos (Zoombi: el Apocalipsis zombi con denominación de origen y Mal de Mares), y que vuelve a la carga con un trabajo muy original y cargado de humor.

El libro gira entorno a uno de los personajes más relevantes del cine de terror de los últimos tiempos. Una retrospectiva que analiza desde una perspectiva muy especial de qué manera ha evolucionado el zombi, desde su “nacimiento” (o eso dicen algunos) cinematográfico en El gabinete del doctor Caligari (1920) hasta la aparición en escena del “zombi moderno” (eso dicen otros) en Night of the living dead (1968).

¿Otro libro de zombis? No os preocupéis, esta vez es diferente. Aunque es un ensayo (no hace falta decir que la mayoría de ellos son insoportables), su lectura se hace muy amena, ya que toda esa información (curiosidades, anécdotas, reflexiones, etc.) de la que estamos ávidos los aficionados a este personaje putrefacto, y en general los aficionados al séptimo arte, nos llega a través de los diálogos de dos extravagantes personajes, Dr. Jekyll y Mr. Hyde, cuyas siempre ocurrentes intervenciones harán imposible aburrirse.

Hyena's Blood

Sangre, sudor, drogas y patillas setenteras

Hyena's Blood

Hyena´s Blood nos sitúa en el México más salvaje de los los años 70. Un país invadido por cultivos de heroina, controlados por mafias despiadas dispuestas a cualquier cosa para no perder el control de su negocio. El agente Paul Kandinsky, será enviado a México por la DEA para renegociar antiguos pactos que implican al gobierno Americano.

Nicolás Caicoya es un realizador español que lleva ya unos cuantos años demostrando su enorme talento en el campo de la publicidad. Ha dejado su sello en campañas de empresas tan conocidas como Ikea o Samsung, y en su vitrina de trofeos figuran un par de Leones de Bronce de Cannes gracias a sendos spots publicitarios para la captación de socios del club de fútbol Atlético de Madrid. Además, dos de sus anuncios se exponen en el Museo Reina Sofía de Madrid. Por lo tanto resulta evidente que su salto al cortometraje (que algunas voces ya señalan como un paso previo a su próximo largometraje) esté causando mucha expectación. Y lo cierto es que el espectacular tráiler de Hyena’s Blood no hace otra cosa que confirmar e incluso acrecentar dicha expectación. Ambientada en los años 70, Hyena’s Blood cuenta la historia de un miembro de la DEA (Administración para el control de Drogas, en los USA) enviado a México para terminar con las mafias que controlan el cultivo y el tráfico de opio.

Remington and the Curse of the Zombadings

Zombis gays invaden la ciudad

Remington and the Curse of the Zombadings

Remington se contenta siendo otro vago, junto con sus amigos, en la tranquila ciudad de Lucban. Hasta que la encantadora Hannah entre en su vida. De repente, Remington se está convirtiendo en una persona más ordenada, más agradable, más sensible. ¿Todos esos cambios son por Hannah? Pero entonces ¿por qué comienzan a balancearse sus caderas y su corazón comienza a latir más fuerte cuando se encuentra al lado de Jigs, uno de sus mejores amigos? Para encontrar las respuestas a todas estas preguntas, Remington debe hacer frente a una maldición de su pasado y a un asesino en serie que que mata únicamente a chicos gays. Con la ayuda de Hannah, Jigs, y un elenco de pintorescos colaboradores, Remington se sumerge en una extraña aventura para desentrañar el misterio de los asesinatos, espíritus, maldiciones y zombies gays que vagan por las calles de su ciudad.

Remington and the Curse of the Zombadings es otra de las películas ha logrado su sitio en la sección Midnight X-Treme del Festival de Sitges. En realidad, por lo que he podido averguar, la película Filipina escrita, producida y dirigida por un tal Jade Castro llega con unos tres años de retraso. La producción es de 2011, y quizás su presencia este año en Sitges se deba a que la distribuidora alemana Raspberry&cream (especializada en películas de temática gay. Distribuyen, entre otras, las películas de Bruce LaBruce, “Otto” y “L.A Zombie”) se ha hecho con los derechos para distribuirla en Europa. Sea como sea Remington and the Curse of the Zombadings ya disfruta de un largo periplo por festivales especializados, logrando unos cuantos premios y críticas ciertamente benevolentes. En la revista Variety la definen como una película repleta de “romance, gaysploitation, y clichés del género de horror al servicio de un mensaje de tolerancia”. Mientras que el portal Twitch destaca que la película contiene “toneladas de diversión” y que, en realidad, Remington and the Curse of the Zombadings es “mucho mejor película de lo que pueda parecer a simple vista”. En fin, os dejo con el tráiler y algunas imágenes de Remington and the Curse of the Zombadings.

Wyrmwood

Mad Max se enfrenta a los zombis

Wyrmwood

Al caer la noche una misteriosa plaga se cierne sobre la tierra, transformando a todo el mundo, menos unos pocos elegidos, en monstruos voraces y sedientos de sangre. Barry se queda solo y alejado de su familia. Su hermana Brooke se encuentra atrapada a cientos de kilómetros y una ingente cantidad de esas bestias voraces se interpone entre ambos. Pero sin otro motivo por el que vivir, excepto su hermana, Barry no va a dejar que nada se interponga en su camino. Desde luego los no-muertos no van a detenerle y tampoco lo harán las fuerzas militares, que pueden ser aún más peligrosos que las criaturas a las que se supone que deben eliminar para proteger a los supervivientes.

Los hermanos Roache-Turner (Kiah y Tristan) parece ser que lo tenían muy claro desde un principio. Clarísimo. Sabían perfectamente cuál era el espejo en el que debían mirarse: Peter Jackson y Robert Rodríguez. Por supuesto me estoy refiriendo al Peter Jackson pre-Señor de los anillos y a aquel sorprendente Robert Rodríguez de El Mariachi. Según palabras de uno de los hermanos (ahora mismo no sé cuál de ellos… lo siento) lo único que necesitaban para sacar adelante la impronunciable Wyrmwood era “Una cámara, la voluntad de hacerlo, y un nutrido grupo de amigos que supieran construir cosas y a los que no les importara aparecer delante de cámara cubiertos de sangre”. Estos serían los instrumentos, y la metodología de trabajo la sacaron, directamente, del Bad Taste (Mal Gusto, 1987) de Jackson: rodar los fines de semana (cuando sus trabajos diarios se lo permitía) y contar con un presupuesto ridículo. De esta manera el rodaje de Wyrmwood se alargó tres años, de hecho un par de años menos de lo que tardó Jackson en tener lista su primera película.