Dead Snow 2: Red vs Dead
Los zombis nazis más gamberros que nunca

- Título original: Død snø 2
- Nacionalidad: Noruega | Año: 2014
- Director: Tommy Wirkola
- Guión: Stig Frode Henriksen
- Intérpretes: Vegar Hoel, Ørjan Gamst, Martin Starr
- Argumento: A pesar de haber recuperado su preciado tesoro, el escuadrón de zombis nazis no está dispuesto a detenerse...
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3.5/5

No tenía ni puñetera idea de qué esperar de la secuela de Dead Snow (en España la conocimos como “Zombis Nazis”). De manera que finalmente decidí agarrame a todo un clásico que casi siempre acaba dando sus frutos cuando hablamos de secuelas: “más y mejor”. Y en cuanto al “más” lo cierto es que no albergo duda alguna. El noruego Tommy Wirkola, del que nunca me cansaré de recomendar su divertida versión de Hansel y Gretel, ha realizado un gran esfuerzo para ofrecernos en Dead Snow 2: Red vs Dead más… mucho más. Y más de todo. Más gore, más zombis, más uniformes (y no solamente nazis), más humor salvaje y políticamente incorrecto, más sexo ¿? (tendréis que ver la película hasta el final para dar respuesta a este par de interrogantes) y, supuestamente, más diversión. El problema es que no siempre la regla del “más y mejor” funciona en ambos sentidos. ¿Más significa siempre mejor? Ahí es donde, sí, empiezo a tener mis dudas.
Dead Snow 2: Red vs Dead arranca justo donde lo dejó su predecesora. Martin, nuestro sufrido protagonista, con un brazo menos, logra huir del escuadrón de zombis nazis que reclamaban su tesoro. Pero lejos de conformarse con el destello del oro que acaban de recuperar, estos entrañables nazis surgido de las montañas noruegas y liderados por Herzog, tienen planes mucho más ambiciosos que, de entrada, implican: un tanque, nuevos reclutas zombis y una población por arrasar. Pero Martin no piensa quedarse de brazo cruzado (¿y con qué coño lo cruza?). Con la ayuda de un supuesto escuadrón anti-zombie y de unos viejos “amigos” de los alemanes, Martin se embarcará en una descabellada y sangrienta batalla para evitar el levantamiento del Cuarto Reich.
Lo mejor: Te ríes. Y te ríes a gusto, como por ejemplo en la última secuencia de la película.
Lo peor: Se ha perdido el factor sorpresa y el poquito componente de horror que tenía la primera entrega.




