Julia
¡Dales caña, Julia!

Julia fue drogada y violada por Piers y sus amigos, quienes luego la dieron por muerta. Pero Julia ha sobrevivido, y se las arregla, como puede, para regresar a casa. Más tarde Julia escucha, por casualidad, una conversación acerca de una terapia cuyo objetivo es que las víctimas de violación sean capaces de revolverse contra sus atacantes. Una mujer misteriosa, Sadie, le presenta al Dr. Sgundud, quien enseña a Julia a respetarse nuevamente a sí misma a través de la humillación que ejerce sobre una serie de hombres a los que conoce de forma casual. Julia decide, finalmente, utilizar los métodos del Dr Sgrundud para vengarse de quienes la violaron.
Los amantes del género rape&revenge estamos de enhorabuena. Julia, dirigida por el debutante Matthew A. Brown y protagonizada por Ashley C. Williams (una de las protagonistas de The Human Centipede), parece reunir todos los elementos del subgénero: mujer violada y dada por muerta, resurrección (en terminos estricatamente físicos y psíquicos)… y catarsis final a modo de cruel y sangrienta venganza. Dolor y muerte al violador. A destacar el hecho de que los acontecimientos de Julia se alejen de la América profunda y de los dominios del redneck o “paleto sureño”, y abrace, tal y como ya ocurría en la reciente secuela del remake (bufff) de I spit on your grave, un paisaje urbano que también nos remite al clásico de Abel Ferrara, Ángel de venganza (Ms. 45, 1981). Las primeras reseñas de Julia, tras su paso por el FrightFest, han sido muy positivias, hasta el punto de situar la película de Brown por encima del mencionado remake de I spit on your grave.



