The Midnight After
De perdidos al rio… ¡o al autobús!

- Título original: Na ye lingsan, ngo cho seungliu wongkok hoi wong daai bou dik hung van
- Nacionalidad: Hong Kong | Año: 2014
- Director: Fruit Chan
- Guión: Fruit Chan
- Intérpretes: Wong Yau-Nam, Janice Man, Chui Tien-You
- Argumento: Al pasar un túnel, los pasajeros de un minibús descubren que la gente ha desaparecido.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 1.5/5

Lo nuevo del prolífico director hongkonés Fruit Chan es The Midnight After, y lo cierto es que se trata de una película con muchas deficiencias, demasiado insulsa y esperpéntica, y que no sabe muy bien como encasillarse a sí misma en un género, tocando varios de refilón sin postularse en ninguno en concreto. Definitivamente esta odisea en el autobús de paradas que es The Midnight After, hace aguas por todas partes. La película no empieza mal, pero de una manera excesivamente rápida empiezan a sucederse los devenires de varios de los protagonistas, y la historia no tarda en caer en la ofuscación y el desánimo cuando ves que todo acaba desembocando en un desmadre más propio de una comedieta hollywoodiense que de en un film de horror con tintes de survival como se supone que debería ser The Midnight After.
No voy a contar nada de la trama, pero más por lo aburrida que resulta que por no destripar nada de la misma. El resumen, más o menos, sería que David Bowie tuvo la culpa del desastre; o mejor dicho, que en una de las canciones más míticas del camaleónico y mítico cantante se descifran, como si de una especie de jeroglífico se tratase, las claves de la desaparición de la humanidad en un futuro venidero. Los usuarios del autobús urbano protagonistas de The Midnight After acaban dando con la tecla para resolver el enigma, olvidándose por completo de buscar más supervivientes, buscar ayuda en la tecnología, intentar consultar otras fuentes de información, etc. Por supuesto no vamos a resolver por nuestra cuenta el misterio, aunque las calles de repente se han vaciado…, no hay ni Dios por aquí, ni por allá.
Lo mejor: Si la has aguantado hasta el final, ¡apúntatelo como lo mejor!
Lo peor: Todo el conjunto es un despropósito, no se salva apenas nada.



