Backtrack

Torturados por el pasado

Backtrack

Ralph es un periodista local de 26 años que ha estado teniendo pesadillas recurrentes… en alemán. Para ayudarle a entender sus inquietantes sueños, su amiga Claudia, una hippie de 22 años, utiliza sus poderes psíquicos para provocar en Ralph una regresión a una vida anterior. La regresión inunda la mente de Ralph con recuerdos de un comando nazi en una misión en las llanuras del sur, en 1940. Cuando toma consciencia de que sus visiones del pasado comienzan a tomar forma en su realidad actual, Ralph comienza a investigar lo sucedido. Con la esperanza de unir las piezas de su vida anterior, emprende un viaje de acampada a los lugares que vio en su regresión.

Desde Gran Bretaña nos llega Backtrack, un thriller psicológico plagado de torturas cuyo guión partió de una leyenda negra de reencarnación y venganza cuyo orígen se encontraba en la quema de 17 protestantes en Lewes High Street. Por lo visto, básandose en dicha leyenda, el guionista Micke Sands, tuvo listo en un par de semanas un primer borrador de guión que enseñó al director Tom Sands (así es, son padre e hijo… Todo queda en família), a quién le encantó la idea y tan sólo introdujo una única condición: “Quiero nazis en la película”. Dicho y hecho, tras unas cuantas revisiones el guión definitivo de Backtrack estaba listo y, por supuesto, los nazis tenían un papel destacado en el mismo. El resto resulta bastante obvio: un grupo de jóvenes acampando en mitad del bosque, chicas guapas que sufrirán lo que no está escrito en manos de los siempre terribles nazis, y un pasado que nos amenaza con regresar y castigarnos por los pecados que cometimos en vidas pasadas. Casi nada…

The Babadook

De la oscuridad vendrá el Hombre del Saco

The Babadook

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 5/5

The Babadook

Para cualquier aficionado al terror es fácil ir descubriendo, con el paso de los años, esas películas que son directamente catalogadas como “nuevos clásicos”. Pocas son las que superan la etapa del post-visionado y no se desinflan en cuanto a su cometido final. A este pequeño grupo pertenece The Babadook, cinta australiana escrita y dirigida por Jennifer Kent y que venía avalada por un total de 13 premios en diferentes festivales en las categorías de Mejor Actriz, Actor, Película, Guion y Dirección, antes de llegar al pasado Sitges 2014, donde se sumaron la Mención Especial del Jurado y el reconocimiento a la interpretación femenina para Essie Davis. Tanto galardón da como para pensar que esta vez sí que tenemos ante nosotros un título de los que están dispuestos a pasar a los anales de la historia del cine de terror.

Basado en un cortometraje de la propia Kent y saliendo más airoso de la adaptación en formato largo que lo que fue el Oculus de Mike Flanagan (un correcto corto y una pésima adaptación a película), la trama nos transporta a un ambiente de pesadilla en el que se confrontan los terrores nocturnos (infundados, que no imaginados) de un niño y el temor de una madre (viuda y sumida en un eterno duelo) que verá su cordura desmoronarse cuando su casa se vea invadida por un mal que se escapa a toda razón lógica.

Lo mejor: Unas actuaciones de lujo y la sensación de terror absoluto en algunos de sus momentos.

Lo peor: Que no hayan editado aún el libro que sale en la película, ideal para leer antes de ir a dormir.


Charlie's Farm

Un asesino rural que viene a por todas

Charlie's Farm

En un esfuerzo por hacer algo diferente a lo habitual, cuatro amigos se dirigen al interior de Australia para explorar la tristemente famosa “Granja de Charlie”, lugar donde años atrás una familia entera encontró una muerte violenta. A pesar de todas las advertencias que reciben, persisten en su llevar adelante su temeraria aventura. Una vez allí, los cuatro amigos se encuentran con la Granja de Charlie aparentemente vacía, pero a pesar de ello inspiradora de terror. Son conscientes de que están siendo observados. Mientras exploran la propiedad para probar el mito, se encuentran con Charlie, quien les muestra que algunas leyendas nunca mueren.

Al entrañable Mick Taylor, protagonista de Wolf Creek y Wolf Creek 2, parece ser que le ha salido un duro competidor. Provinente de la lejana Australia, tierra de canguros, koalas y de Cocodrilo Dundee (que mayores nos hacemos), nos llega Charlie, un asesino depredador que apunta maneras y que parece dedicido a trepar hasta lo más alto del altar del slasher, tal y como atestigua ese póster promocional que no me resisto a compartir con vosotros y en el que podéis ver al bueno de Charlie limpiándose los piños con las cuchillas de Freddy, con las caretas de Michael, Jason y Leatherface a sus espaldas a modo de trofeos y, precisamente, con su pie sobre el cuerpo inerte del mencionado Mick Taylor (pobrecillo…). Charlie’s Farm está dirigida por Chris Sun (Daddy’s Little Girl), y cuenta con la presencia de caras tan conocidas como las de Bill Moseley, Kane Hodder, Tara Reid o Nathan Jones (a este último le veremos en Mad Max: Fury Road, la nueva entrega de la saga Mad Max que vuelve a dirigir George Miller).

Living Dark

Excavando en los mitos de la red

Living Dark

Dos hermanos distanciados vuelven a reunirse para asistir a la repentina muerte de su padre. Mientras intentan reconciliarse, los hermanos tropiezan con la entrada sellada a una cueva cercana, donde se verán lentamente obligados a enfrentarse a la verdadera y terrorífica causa de la muerte de su padre. En el interior de dicha cueva descubren un agujero del tamaño de un puño que comunica con un territorio inexplorado. Su obsesión les lleva a regresar a la cueva, día tras día, con la intención de hacer el agujero más grande y descubrir los misterios que se ocultan tras él.

Living Dark, película que podremos ver dentro de muy poquito en el Festival de Terror de Molins de Rei, está basada en uno de los más famosos Creepypasta que corre por internet: el de Ted the Caver. Para los que no sepais que es un creepypasta comentaros que se trata de historias cortas de ficción que se publican en la red con la única intención de poner de los nervios y sorprender al ocasional lector y que, en ocasiones, acaban convirtiéndose en auténticas leyendas urbanas, sin que falten personas que aseguran que los hechos son verídicos porque ellos han sido testigos de los mismos (sic). Lo cierto es que este fin de semana he tenido la oportunidad de sentarme y leer tranquilamente una buena parte de Ted the Caver y el tio que lo escribió hizo un trabajo fantástico. El modo que tiene de describir los hechos y las fotografías que acompañan al texto hacen que casi acabes creyéndotelo todo (de hecho me he encontrado con un par de páginas anunciando que la película Living Dark se basa en hechos reales… cuando en la página web de la misma avisan que se basa en la famosa leyenda urbana de internet).