The Possession of Michael King

El demonio adora a los incrédulos

The Possession of Michael King

Ver ficha completa

  • Título original: The Possession of Michael King
  • Nacionalidad: USA | Año: 2014
  • Director: David Jung
  • Guión: David Jung
  • Intérpretes: Shane Johnson, Ella Anderson, Cara Pifko
  • Argumento: Tras la muerte de su esposa, Michael King inicia el rodaje de un nuevo documental dispuesto a desenmascarar a mediums y exorcistas de poca monta.

DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

The Possession of Michael King

Considero que hay tres películas recientes que han logrado renovar, en mayor o menor medida, los subgéneros en los que se inscriben. La primera de ellas es Afflicted, película independiente que suposo el debut de Derek Lee y Clif Prowse (directores y guionistas del evento) y que nos ofreció una mirada original, moderna y urbana a un género vampírico acostumbrado a sufrir todo tipo de experimentos y excesos. El segundo título es Wer, la soberbia película de William Brent Bell (The Devl Inside) que ha sabido mezclar, con una rotunda eficacia - y con un resultado final encomiable – el thriller más oscuro con un género tradicionalmente mucho más estático como es el de los licántropos u hombres lobo.

Y finalmente llegamos a The Possession of Michael King, película que hoy nos ocupa y entre cuyos mayores méritos figura el de ser una muestra del cine de posesiones demoníacas que intenta alejarse - y lo consigue en gran medida – de la omnipresente incluencia del gran tótem del género: El Exorcista de William Friedkin.

Ahora que me tomo un par de segundos para pensarlo mejor, supongo que el término “renovar” resulta demasiado ambicioso y exagerado, pero sí estoy convencido de que, al menos, estos tres títulos han supuesto, como mínimo, un soplo de aire fresco a sus respectivos subgéneros. Además, las tres películas comparten un rasgo en común: todas ellas podemos incluirlas en el, en ocasiones denostado, subgénero del falso documental (mockumentary) o del metraje encontrado (found footage).

Lo mejor: Una mirada fresca y original a un tema muy trillado.

Lo peor: La escena final.


Siccin

Una pizca de locura turca

Siccin

Oznur es una mujer joven y bella. Desde su más tierna infancia siente un amor platónico por su primo Kudret. Pero Kudret está casado con una mujer llamada Nisa y es muy feliz. Oznur toma la decisión de practicar magia negra con el objetivo de estar junto a él. Pero el terrible hechizo tendrá consecuencias inesperadas… Oznur será acosada por seres malignos.

No conozco Musallat ni su secuela, Musallat 2: Lanet, dos de las películas de género que figuran en la filmografía del guionista y director turco Alper Mestçi. De hecho no conozco prácticamente nada sobre la cinematografía turca, más allá de algunas secuencias sueltas que haya podido disfrutar en youtube pertenecientes a esas locuras psicotrónicas que los turcos perpetraban allá por los años 70 y 80. Me estoy refiriendo, obviamente, a sus plagios/homenajes o como queráis llamarlos, que fusilaban obras tan populares como la saga Star Wars, E.T., Superman, Star Trek o El Exorcista. Mítica es aquella película en la que el Capitán América y El Santo unen sus fuerzas contra el villano de turno… que resulta no ser otro que el mismísimo Spiderman. Genial. Bizarrismo en estado puro; y lo más curioso de todo este asunto es que estas películas solían estar destinadas a un público infantil, a pesar de contener unas dosis de violencia más que considerables. Supongo que Siccin, la nueva película del mencionado Alper Mestçi, queda muy lejos de aquellas entrañables cutreces con la que se criaron toda una generación de turcos, pero en cualquier caso el trailer de Siccin tiene un puntito de locura nada desdeñable. Os dejo con el tráiler y alguna imagen impactante de Siccin.

Monster

Si me ves, corre

Monster

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Monster

Cary Grant, en una ocasión, hablando con Gene Wilder, le dijo: “¿Te has dado cuenta de que cada vez que tomas a alguien ordinario – digamos como tú o como yo – y lo metes en una situación extraordinaria, da como resultado un buen thriller?”. Cary Grant tenía razón…; Gene Wilder lo hizo protagonizando El expreso de Chicago (Silver Streak, 1976) y Alfred Hitchcock lo demostró en películas como Con la muerte en los talones, Sabotaje o 39 escalones, entre otras. En esta ocasión Hwang In-ho lleva a cabo la misma fórmula, porque ¿qué puede ser más ordinario que un par de niñas y más extraordinario que un asesino a sangre fría con habilidades que lo hacen casi un ser invulnerable?

Por un lado tenemos a Bok-Soon (Kim Go-Eun), a la que si bien no podemos considerarla una niña, sino más bien una joven adulta, mentalmente no deja de ser una cría. Dulce, tierna, tonta, juguetona y olvidadiza; y sin embargo de carácter agresivo y que no se deja amedrentar por nadie llegado el caso, por lo que en su pueblo la conocen como “psycho bitch”. Por otro lado tenemos a Tae-Soo (Lee Min-Ki), un asesino despiadado, sin ningún remordimiento —el monstruo que da título al filme— contratado para realizar un trabajo que involucra a Na-ri, una pequeña niña testigo del crimen y que logra huir para acabar cruzándose en el camino de Bok-Soon, lo que da paso al enfrentamiento de esta última con Tae-Soo.

Lo mejor: Los personajes y las escenas de acción.

Lo peor: Por momentos decae la tensión.


What we do in the shadows

No todo es beber sangre... luego hay que limpiarla.

What we do in the shadows

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

What we do in the shadows

Antes de entrar en faena con la cinta de esta reseña me gustaría referirme a una comedia clásica de Roman Polansky que era, hasta que vi la que hoy nos ocupa, la mejor comedia con vampiros de por medio que había tenido el placer de degustar. Me estoy refiriendo, por supuesto, a El baile de los vampiros. La película de Polansky es mucho más blanda que What we do in the shadows, y vista hoy en día su humor ha perdido gran parte de su fuerza original… aún así muchas de sus secuencias siguen siendo una delicia y la obra es un clásico de la historia del cine. Me aventuro a decir que esta comedia neozelandesa será también, con el paso de los años, otro referente del género.

El rodaje de un documental en un nido de vampiros, en la ciudad de Wellington, nos hará partícipes de sus costumbres, de los pros y los contras de su existencia y de las dificultades que tienen para adaptarse al mundo actual. La llegada de un vampiro de nueva creación trastocará su mundo y seremos testigos de los violentos cambios que amenazarán su existencia.

Es muy difícil encontrar una comedia que, una vez presentadas las cartas con las que juega, no pierda intensidad e interés con el paso de su metraje… De hecho suele ser frecuente, en muchísimos títulos, caer en el aburrimiento más desolador pasados sus primeros minutos para no remontar, si es que lo hace, hasta su conclusión, que viene a ser la traca final de la fiesta. Pues bien, esto también le sucede a What we do in the shadows… aún así, en el momento más flojo, la intensidad de sus gags y el acierto de los mismo es sobresaliente. Se trata de una variedad de gags que contentará a todo tipo de público, pues combina, con gran inteligencia, los chistes de la comedia de situación, con los visuales, el humor del absurdo, la parodia de otras cintas y novelas del género y la comedia gore (aunque de esto hay sólo pequeñas pinceladas).

Lo mejor: Excelentes ideas bien explotadas y en una duración correcta que evita el aburrimiento.

Lo peor: Es simple entretenimiento y humor superficial, si no entras en él no encontrarás alicientes en la cinta.