La Reina de la Magia Negra
Las raices del "Asian Extreme"

- Título original: Ratu ilmu hitam
- Nacionalidad: Indonesia, Japón, Filipinas | Año: 1979
- Director: Liliek Sudjio
- Guión: Liliek Sudjio
- Intérpretes: Suzzanna, W.D. Mochtar, Teddy Purba
- Argumento: Una mujer es acusada de brujería y así es dada por muerta tras linchamiento popular. Pero su regreso, con el conocimiento de la magia negra bajo el brazo, no se hará esperar.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3.5/5

El cine asiático no fue hasta el nuevo milenio que adquirió las características que hoy se le conocen, es decir, fue durante los noventa que los suaves tintes occidentales democratizaron el género del horror haciendo que la idiosincrasia de cada región se difuminase y rindiese ante la concepción anglosajona del espectáculo, neutra sin lugar a duda y que también ha infectado títulos patrios como la saga [REC]. Y aunque a día de hoy nos siguen sorprendiendo las tradiciones y leyendas chinas, véase por ejemplo “Rigor Mortis” o “Hungry Ghost Ritual”, no es menos cierto que hace veinte años la mitología oriental se reflejaba con mayor fuerza en sus producciones cinematográficas, dando los primeros pasos hacia la internalización de una forma inocente que potenciaba sus locuras hasta cotas imposibles. ¿O alguien duda de la extravagancia que representa “Mystics in Bali”, con su “Penanggalan” (cabeza vampiro) volando mientras arrastra las entrañas? ¿Podremos olvidar el enfrentamiento del mundo del kung-fu con el de lo sobrenatural en “Encuentros en el más allá”? Fuertemente anclado en sus tradiciones ancestrales, el terror oriental de finales de los setenta y principios de los ochenta no gozaba de un público masivo para su consumo, lo que también explica que sus autores tendiesen a mirar con mayor respeto al público local; ofreciendo productos ininteligibles, al menos de forma estructural, por personas ajenas a la cultura en cuestión.
Afortunadamente, en lo que a que a nuestros gustos refiere, la industria del este siempre ha estado dispuesta a hacer caja gracia a la interpretación truculenta del terror, y estos títulos (por añadir referencias, “Seeding of a Ghost”, “Evil Fetus”, “The Boxer’s Omen” o “Corpse Mania”) ya introducen elementos muy del gusto de los amantes del exceso: principalmente gore a mansalva. Y es que la sangre cobra un fuerte protagonismo en el terror oriental (no hace falta que repasemos aquí la trayectoria del CAT III hongkonés, pero ya sabéis por dónde van los tiros) a finales de los setenta, y precisamente fue ese atractivo el que atrajo a miles de aficionados europeos y norteamericanos, un núcleo duro que no estaba tan bien visto como ahora, hacia la exploración del horror a lo largo y ancho de otras culturas.
Lo mejor: Las escenas gores; memorables y muy bien ejecutadas.
Lo peor: ¿Guión? ¿Historia? No andaba el cine indonesio en los ochentas para esos lujos.




