Superstición
Cosa de brujas

- Título original: Superstition
- Nacionalidad: Canadá | Año: 1982
- Director: James W. Roberson
- Guión: Galen Thompson
- Intérpretes: James Houghton, Albert Salmi, Lynn Carlin
- Argumento: Una familia se muda a una casa encantada por un misterioso espectro, que se tomará su venganza 300 años después incluso contando con la oposición de la policía y el clero.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3/5

Llegamos sin hacer mucho ruido a la sexta entrega del especial sobre casas encantadas. Esta vez nos adentramos en una historia típica de caserones malditos, cuyo origen como serie B no oculta sus serias intenciones. “Superstition” no será recordada como la mejor película del mundo, pero bien merece su hueco aquí. No perdérsela, amantes del cine de video club, olvidaos de su engañoso póster y enfrentaros a una de las entidades sobrenaturales más cabronas del cine de bajo presupuesto.
Una familia se muda a una enorme mansión de Nueva Inglaterra con un gran estanque en la parte trasera, en donde a todo el mundo le encanta nadar. Pronto, sin embargo, se encuentran con que el estanque fue el lugar de una ejecución, cuyas consecuencias se expanden 300 años después en forma de crueles asesinatos, contra los cuales no podrá hacer nada, ni siquiera, el clero local.
¿”Superstición” es una película menor que ha quedado mal parada por el paso del tiempo? ¿Adolece de los defectos típicos de las producciones de terror ochenteras? ¿Resulta recomendable cuando se hace un repaso de películas de terror de casas encantadas para completistas? ¿*Es agradable de ver* para el aficionado experto? Sí, sí, sí y sí.
Más allá del breve resumen de “Superstición” realizado con estas cuatro preguntas, cabe analizar como una serie B de características tan sobadas, cada una de sus partes y aspectos nos recuerda a otras cintas igualmente anteriores que superiores, haya sido rescatada actualmente del olvido y comience a ir de boca en boca entre el aficionado, aquel capaz de bucear en los miasmas de la generación del videoclub, todo hay que decirlo. Sea como sea, esta cinta canadiense ha sufrido una historia curiosa que la ha revestido de cierta aureola de culto más o menos merecido. En lo que a mí respecta, no es tiempo perdido, pero si no me pareció una maravilla cuando la vi de adolescente, tampoco me lo ha parecido ahora tras una revisión en la que todavía pierde más enteros. Quizás la culpa de esa especie de decepción la tenga esa misma anécdota de la que os hablaba: “Superstición” fue duramente censurada en Inglaterra durante su estreno, llegando a prohibirse su exhibición, incluso habiéndose estrenado una versión bastante recortada en cuanto a escenas gore, pues se suponía que la versión completa iba cargada de muertes truculentas.
Lo mejor: El incesante ritmo de muertes, que llena de calor la cinta. Asó como ciertos pasajes de la ambientación, sobre todo durante su tramo final.
Lo peor: Actuaciones deficientes es varios casos y un guión muy laxo, el síndrome común de la serie B ochentera.



