Attack of the Lederhosen Zombies

Forfait al terror

Attack of the Lederhosen Zombies

Steve es una estrella de snowboard venida a menos que se gana la vida trabajando en una estación de esquí austriaca de mala muerte como artista freestyle para divertimento de grandes y pequeños. A punto de abandonar su monótono trabajo y a su novia, le llega una última oferta para formar parte de un equipo de deportes extremos, pero antes de ver realizado su viejo sueño se enfrentará a un problemilla menor: una invasión zombie. Los experimentos del dueño de le la estación por crear una nieve artificial más duradera, tendrán como consecuencia la transformación de los turistas en muertos vivientes. Desmembrarlos y salvar a sus amigos serán las última tareas en la estación si Steven quiere alcanzar una carrera de éxito.

Creo que no fue hace mucho cuando hablaba de las “zombimedies”, comedia + muertos vivientes, quejándome un poco de su abundancia pero alabando su capacidad para entretener siempre que el presupuesto y la historia acompañasen: ahí quedan, nada menos, “Zombies Party”, “Zombieland”, “Cockneys Vs. Zombies”, “Zombibi” o “Dead Snow 2”. Pues bien, “Alpine Zombie Project”, también conocida como “Attack of the Lederhosen Zombies” (los “lederhosen” son los pantaloncitos cortos típicos de los tiroleses), llega desde Austria para continuar de forma directa con la tradición de todas las cintas mentadas, especialmente la saga de Wirkola por aquello de la nieve. Y lo hace con efectos especiales prácticos (¡gracias!), un humor inusual en cierta medida (dada su nacionalidad) y un buen presupuesto que soporte una estética digna (casi dos millones de euros).

Let us prey

Predicando en el desierto

Let us prey

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

Let us prey

La comisaria de una pequeña población se prepara para una noche cualquiera, patrullan las calles desiertas y vigilan al único recluso. Antes de la medianoche una de las agentes, una recién llegada, presencia un atropello y lleva al perpetrador hasta las celdas. Al poco, aparecerá el atropellado que resultará ser un misterioso hombre que conoce todos los secretos de los presos y los policías. Pronto, bajo la manipulación del extraño, la noche se tornará carmesí cuando los pecados de los presentes les obligan a sacar al monstruo que lleva dentro.

“Let us prey” es sin lugar a dudas una decepción, supongo que tanto para el espectador medio como para sus propios realizadores. Se adivina una intención interesante detrás de su equivoca parafernalia: la intención de narrar una historia de visos clásicos sobre la influencia que el pecado ejerce en los seres humanos, narrada desde una perspectiva cristiana pero haciendo uso del lenguaje del terror y el gore, esta última parte bastante favorecida en pantalla. Sin embargo, esta digna pretensión queda en entredicho a causa de unas actuaciones tanto o más lamentables que los personajes interpretados, y es que los pecados del guion, el cual merecería una visita de “6”, no se limitan a unos diálogos pretendidamente místicos – llenitos de citas bíblicas – sino que tampoco funciona a la hora de narrar la parte troncal de la trama. Resumiendo, en ningún momento parece que la película se dirija hacia un punto concreto, más allá de una sucesión de escenas truculentas faltas de cualquier justificación. Pecado doble cuando el núcleo de la historia es bastante simple, y hasta predecible, lo que daba para un desarrollo más profundo sobre todo en los caracteres, que para eso eran sólo ocho.

Lo mejor: Maquillajes y gore.

Lo peor: Actuaciones y narrativa.


Dude Bro Party Massacre III

¡Descerebre multiplicado por 3!

Dude Bro Party Massacre III

Brent Chirino se une a la fraternidad Delta Bi Theta, pero no como cualquier iniciado, Brent tiene un legado con la fraternidad y un misterio que resolver: el asesinato de su hermano gemelo. Hará cualquier cosa por resolver el crimen, aunque eso incluya realizar la broma más atrevida de todos los tiempos, una que causará el choque entre dos aviones comerciales y, como consecuencia más inmediata del accidente, el castigo de la hermandad a pasar un fin de semana de reclusión en La Vieja Casa del Lago, donde no serán los únicos habitantes. Una psicópata llamada “Motherface” acecha cerca, ella sabe de los miedos más profundos de los hermanos y los irá aprovechando para ir liquidándolos uno por uno…

No mentiré a nadie diciendo que una de mis debilidades cinematográficas son las “teen movies”, o lo que es lo mismo: películas de universitarios (aprox.) descerebrados persiguiendo chicas ligeras de ropa y poniéndose de cerveza hasta las trancas. Y tampoco creáis que le hago ascos a las que son malas, es más, mi favorita siempre será “Los Rompecocos”, cinta que recomiendo para todo aquel que desee navegar en las infamias del cine para encefalogramas planos. El hecho es que mezclar “teen movies” y terror no es algo novedoso, especialmente en el formato slasher, ya en los ochentas tuvimos las cintas de bajo presupuesto “Student Bodies” o “Pandemonium”, ambas muy recomendables, y en los 90 me atrevería a decir que la saga “Scream” tiene algo de esa mezcla, aunque no gira tanto hacia la comedia como la presente. La norteamericana “Dude Bro Party Massacre III”, como su propio nombre indica, es una chorrada como un piano. La tercera parte de una saga inexistente pero simpáticamente recreada en su descacharrante tráiler, el cual os ruego no os perdáis.

The Final Terror

Nostálgicos, bienvenidos

The Final Terror

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

The Final Terror

Siento predilección por Andrew Davis. Sé que no es un Martin Scorsese o un Quentin Tarantino, pero a mí es uno de esos directores que me llaman la atención. Me atrae que de la misma cabeza hayan podido surgir películas de Steven Seagal (Above the Law, 1988; Under Siege, 1992), Chuck Norris (Code of Silence, 1985), y también cine más “comercial” y más generalista, como “The Fugitive” (1993) o el remake hitchcockniano “A Perfect Murder” (1998). En medio de esta maraña de corrección y pasión – en serio, nadie se cocina tantas pelis de acción si no es por devoción – , hay dos películas que parecen fuera de lugar en su filmografía. Una es “Holes”, de 2003, un ejemplo para quien escribe de lo que tendrían que ser las películas juveniles: apasionantes aventuras con un mensaje de fondo muy serio… para los adultos. La otra es la que nos trae aquí hoy, “The Final Terror” (1983), su segunda obra.

Un grupo de vigilantes forestales organiza una suerte de excursión con un grupo de chicas para despejar una ruta en la alta montaña. Ignoran que se meten, de lleno, en el área de actuación de un psicópata, que irá acabando uno a uno con ellos…

Lo mejor: La cabaña del bosque.

Lo peor: Es un slasher más de los ochenta.