Blood Slaughter Massacre

Al rico slasher de serie Z!!!

Blood Slaughter Massacre

Una niña en el bosque, la escena de la ducha, la niñera, la chica teniendo su primer orgasmo junto a su primer novio, el detective borracho, el departamento de policía inepto, el viejo espeluznante con una advertencia, el único personaje que parece saber algo y un asesino icónico tras una máscara: El Destripador.

A ver, ¿cómo empezar? ¡Un nuevo homenaje a la época dorada del slasher! No, suena a lo de siempre, probemos algo más pedante: Detrás de la máscara se encuentra la verdad, cubrimos nuestros rostros para ocultar el lado oscuro que jamás debe ver la luz, el extraño, el asesino; ¿acaso no vivimos todos detrás de una careta? ¡No! Suena demasiado intelectual para una serie Z de todo a cien como “Blood Slaughter Massacre”. Vaya, no es fácil presentar un nuevo slasher repetitivo como pocos. Intentemos un paralelismo con películas de culto, suena sólido y demuestra bagaje: Igual que “Slaughter High” (“El Día de los Inocentes”, 1986) destripaba el subgénero hasta la médula, convirtiéndola en una mera correría de adolescentes muertos, la presente ofrece básicamente lo mismo, una cacería de rostros jóvenes…. Tampoco, es absurdo intentar conseguir comentarios y visitas con estas noticias de películas roñosas. ¿A quién pretendo engañar? El público actual ya no está interesado en los cimientos del cine de horror, dale súper producciones o la nueva metáfora neoyorkina sobre la maldad humana.

Sin embargo, ¿qué ha quedado de esos jóvenes con camisetas de “Poison” que husmeaban por los video clubs en busca de un poco de casquería para comentarla el lunes entre sus compañeros de instituto? Supongo que en la época dominada por las chaquetas vaqueras y los chichones “Blood Slaughter Massacre” hubiese tenido algo que hacer, pero ahora, en un mercado lleno de producciones infames, este slasher sólo será uno más, otro de tantos que alza la bandera de lo retro como mayor atractivo. Normal que no se me ocurra nada que decir, ¡dudo qué su director llegue a ser conocido más allá de su barrio! ¿Quién demonios es Manny Serrano? Vaya película, una vez estrenada el 21 de Abril en DVD será olvidada hasta por la propia productora.

Dark Floors

Hard Rock Hallelujah

Dark Floors

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Dark Floors

La séptima entrega del especial sobre casas encantadas tiene lugar con una cinta que no puedo defender como buena. Una producción moderna que si bien ha sido vilipendiada, contiene una magnífica ambientación y unas peculiaridades bastante interesantes; lo que me lleva a presentarla a ritmo de rock and roll: ¡Con todos ustedes la película que hundió a Lordi!

Mientras están realizando una tomografía del cerebro de su hija autista Sarah, Ben se molesta cuando hay una fallo de energía. Así que decide abandonar el hospital con Sarah, mientras que la enfermera Emily trata de convencerlo de dejar a Sarah para su posterior tratamiento. Finalmente acceden a un ascensor junto a otros tres pasajeros, y, de repente, el ascensor se detiene; cuando se abre la puerta, el hospital ha quedado desierto, la atmósfera es espeluznante y son perseguidos por monstruos diabólicos aparentemente a la caza de Sarah

Sólo recomendaría “Dark Floors” por una razón: sus satisfactorios decorados. Ubicada en un hospital decrepito, que a su vez parece haberse trasladado a alguna dimensión infernal donde el tiempo no avanza, podría pasar en cuanto a ambientación como un claro homenaje al Alchemilla Hospital de “Silent Hill”, y es que las localizaciones de la cinta finlandesa, que hoy nos ocupa, bien merecen echarle un vistazo, pese a lo fallido del resto de apartados; en especial su apestoso marketing.

Y es que “Dark Floors” supuso el debut cinematográfico de la banda finesa Lordi, grupo de “heavyglam”, o algo así, que ganó sorpresivamente un festival de Eurovisión. Por mi parte nunca me han atraído mucho, pero he de reconocer que su aspecto, “digievolución” de “Gwar” y “Kiss”, fue todo un bofetón en el caduco festival de música, además de que la dichosa canción de “Hard Rock Hallelujah” tiene cierta gracia. Como todos sabréis, estos cachondos se presentaban en sus conciertos con el aspecto de extraños monstruos del norte: ¿el resultado de una troll violada por varios orcos del caos? Con semejante presentación parece lógico que llegasen a protagonizar una cinta de terror, así que, aprovechando el tirón de su triunfo, unos avispados productores pusieron más de cuatro millones de euros, una de las cintas más caras del frío país, y dieron vía libre a que Mr. Lordi, líder de la banda, pergeñase un guion donde los cinco miembro del clan de los feos encajasen.

Lo mejor: La ambientación del hospital.

Lo peor: No pasa nada interesante por mucho que el guion intente engañarnos, la verdad.


Circle

mejor muerto que mal acompañado

Circle

Cincuenta desconocidos despiertan atrapados en una cámara enorme sin tener ni idea de cómo han llegado hasta allí. Dispuestos en círculo y si posibilidad de moverse, descubren que cada dos minutos uno de ellos debe morir ejecutado por un extraño dispositivo colocado en el centro de la habitación. Al poco se dan cuenta de que sus conversaciones y opiniones influyen de alguna manera en la persona elegida para morir por la máquina; entonces empieza un juego maquiavélico donde los valores de cada uno de los prisioneros será puesto a prueba.

Unas gotitas de “Saw”, la dosis adecuada de “Cube”, paralelismos con “Exam”, reminiscencias a “Mentes en blanco” y hasta algo del anime “Gantz” conforman el cocktail llamado “Circle”. Un nuevo thriller donde se exponen las debilidades y miserias de las relaciones humanas cuando somos puestos bajo presión. Vamos, un tema universal de nuestras sociedades, una trama que por otra parte causa un poco de pereza debido a la sobrexposición a la que se ha visto sometida, pues en los últimos años han sido muchas, quizás demasiadas, las películas que han puesto sobre la mesa aquello de enfrentar al hombre a su propia humanidad. Al fin y al cabo, y con unos cuantos años a las espaldas, dicha reflexión me parece pamplina muy trillada cuando se presenta como lo hace “Circle”. Ojo, no me entendáis mal: creo que estos thrillers suelen quedar bastante resultones en pantalla siempre que el empaque visual acompañe con un poco de tensión atmosférica, mirad sino la patata llamada “Game of Assassins”.

The Scopia Effect

Mi mente hecha trizas

The Scopia Effect

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

The Scopia Effect

Arriesgada propuesta de fantasmas del debutante Chris Butler, con reminiscencias a la decepcionante I am a Ghost, y a Origines - ganadora del premio a la mejor película en la pasada edición del Festival de Sitges – que intenta abrirse paso con un filme mucho más ambicioso y mejor orquestado que el de Mendoza, e igual de original que el de Mike Cahill.

Basia, una joven oficinista, decide someterse a una terapia de hipnosis con el fin de curar su estado depresivo, sin embargo durante la hipnosis se abre una puerta en la mente de Basia que no solo trastoca su oscuro pasado, sino también el de sus vidas pasadas. De manera que Basia comenzará a revivir todas y cada una de sus vidas hasta llegar a un punto en el que no será capaz de reconocerse ni a si misma, ni el tiempo-espacio que la rodea.

Sin duda alguna, el mayor handicap de The Scopia Effect es que requiere, por parte del espectador, de “una mente abierta”, dispuesta a adentrarse, sin reparos, en un juego peliagudo, debido, fundamentalmente, al montón de conceptos abstractos que se van adheriendo a la historia. Una historia, sin embargo, la mar de reconfortante y agradecida, pues una de las peculiaridades de The Scopia Effect es su desquiciante narrativa caleidoscópica, notoriamente heredada de la opera prima de Mendoza (I am a Ghost), y curtida de secuencias aceleradas, flashbacks que nos trasladan a diversos rincones del mundo, espacios imaginarios y cortes bruscos continuados.

Lo mejor: una joyita, buena dirección y clímax.

Lo peor: el tono cómico comentado y las ganas de tocarle los huevo al espectador con tanto flashback innecesario.