The Stranger
Él no vino en un barco

Peter ha crecido sin padre en una pequeña localidad canadiense. Pero su padre regresa y lo hace con una misión: acabar con su madre y cualquier persona que padezca la misma enfermedad que ella, todo por salvar a la humanidad de una plaga horrible que late en las mismas venas de Peter.
Creo que es pública mi aversión hacia Eli Roth, más bien mi rechazo al rollo de amante incondicional del cine de horror que se tira y los resultados tan poco convincentes de lo que suele tocar. Sin embargo, le reconozco su obsesión y dedicación absoluta para nuestro querido género, porque por mucho que “Hostel” sea un poco bodrio y “The Green Inferno” desmerezca el cine que dice homenajear, el bueno de Roth siempre anda o produciendo películas de terror o promocionando espectáculos relativos o dirigiendo sus propias chorradas. Dicen que, muy amigo de sus amigos, produce junto a Nicolás López (el pajillero, según sus propias palabras, que dirigió la pajillera “Aftershock”) la película de su colega Guillermo Amoedo. Precisamente los tres escriben las dos últimas cintas de Roth: “The Green Inferno” y “Knock Knock”, de la cual muchos hablan pestes por lo tonta que es su historia. Ya sabéis como se las gasta Roth y sus muchachos, son “enfants terribles” del cine de terror, irreverentes, osados, atrevidos y muy sexuales en sus prácticas cinematográficas… ¡Ejem! Un servidor cree que hay que exigirles un poco más a estos señores.




