Burying the Ex

Hay exnovias pegajosas

Burying the Ex

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Burying the Ex

Max se muda con su novia Evelyn, una atractiva chica obsesionada por el reciclaje. Lo que se prometía como una vida idílica se torna en una jaula cuando Evelyn deje entrever todas sus manías y posesividad. Por suerte, o por desgracia, cuando Max va a cortar con ella ésta sufre un atropello y acaba cadáver. Además, Max encuentra a Olivia, una joven encantadora de la que se enamora perdidamente. Por desgracia, o por suerte, Evelyn vuelve de la tumba impelida por un objeto diabólico… ¡y ha vuelto con ganas de continuar su relación justo donde la dejó!

Desde los títulos de crédito iniciales, “Burying the Ex” no augura nada bueno, ni siquiera la aparición del mítico Joe Dante como director consigue salvar esa sensación de estar ante un telefilme de cuarta categoría. Afortunadamente esa sensación vira hacia la de estar ante una teleserie cualquiera, como por ejemplo, y hasta cierto punto, un capítulo alargado de “Big Bang Theory”, con todo lo que ello conlleva. Es decir, un entretenimiento banal que no pervivirá en la memoria pero puede consumirse sin riesgo a caer envenenado. En realidad “Burying the Ex” no tiene nada que ver con el terror, casi ni me atrevería a llamarla una “zombimedy”, es una comedia pura con un gran hándicap: no hace especialmente gracia. Por mucho que la cinta caiga simpática al estar cargada de referencias a la cultura popular estadunidense, especialmente en lo que tiene que ver con el fantástico y la comida basura, las situaciones pretendidamente cómicas quedan bastante en entredicho. Ni siquiera es una cuestión de edad, porque por mucho que Dante dirija su mirada a las nuevas generaciones, los juegos de palabras y personajes freaks no tienen mucho que contar y están demasiado sumergidos en tópicos modernos que son menos graciosos que la media de series emitidas en el canal “Boing”.

Lo mejor: La adorable Alexandra Daddario.

Lo peor: El tufo a teleserie.


Miedo en la Ciudad de los Muertos Vivientes

Paura nella città dei morti viventi

Miedo en la Ciudad de los Muertos Vivientes

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Miedo en la Ciudad de los Muertos Vivientes

En Nueva York, una médium es testigo en la distancia de cómo un clérigo se suicida en un viejo cementerio. Esto hecho marca la apertura de una de las siete puertas del Infierno en el pueblecito de Dunwich, dicen que edificado sobre las ruinas de Salem. Los muertos vuelven de la tumba comandados por el espectro del párroco, que esparcirá el caos por la pequeña población si alguien no lo detiene antes de la Noche de Difuntos, cuando el mal poseerá esta tierra desde el cementerio de Dunwich. ¿Un psicólogo? ¿La médium dada por muerta? ¿Un periodista lenguaraz? ¿Un barman miedoso? ¿Una pintora? ¿Quién será capaz de detener el horror?

La verdad que resulta difícil hablar de un clásico como éste y salirse del manido: “recomiendo verlo encarecidamente”. ¿Qué aportar sobre una película de la que se han vertido ríos de tinta y ha influenciado a cientos de directores desde su estreno en 1980? Hablamos del maestro Lucio Fulci, amado por muchos y denostado por otros tantos, un director italiano que, en un amaneramiento propio de los grandes artistas plásticos, siempre dio mayor preponderancia a la fuerza de sus imágenes que al sentido detrás de las mismas. Por si fuera poco, sus carencias técnicas y presupuestarias (estamos hablando de pura explotación italiana, muy alejada de los cánones de las grandes producciones de Hollywood), a veces también su desgana, jugaron en contra de sus aspiraciones, pues muchos entendemos que hasta la mejor de sus obras contiene demasiados fallos formales como para ser considerado “buen cine” en el sentido estricto de la definición. Es decir, ver una película de Hitchcock en la cima de su carrera es todo un prodigio de lo que se entiende por “buen cine”: contar una historia que atrape al espectador, que en cierta medida lo cambie y, especialmente, suspenda su realidad durante un corto fragmento de tiempo gracias a la magia de sus imágenes. Precisamente, contar una “historia” no se le daba bien a Fulci, sin hablar de las carencias de sus actores y demás compañeros de plató. Otra cosa es que realmente quisiera contar algo: con el tiempo he llegado a considerar a Fulci más como un pintor o un fotógrafo frustrado antes que como un buen cineasta.

Lo mejor: Atmósfera soberbia, uno de los 10 mejores terrores oníricos de todos los tiempos.

Lo peor: Algunos destellos de comedia involuntaria rompen el genial ambiente.


Llamageddon

El apocalipsis te escupe en los ojos

Llamageddon

Una llama alienígena aterriza en la tierra y se dispone a aterrorizar y masacrar a un grupo de jóvenes excursionistas. Inspirada en hechos reales…

¿En serio? Estoy alucinando… y no por el hecho de que acabo de ver el tráiler de una película cuyo argumento gira entorno a una llama sedienta de sangre y venida del espacio exterior. Nada de eso… La razón de mi alucine proviene de descubrir que el término Llamageddon se encuentra bastante extendido entre la comunidad freak de los USA, hasta el punto de que encontraréis a la venta en la red unas preciosas camisetas que se empeñan en ilustrar el concepto. De hecho la palabra Llamageddon aparece en el Urban Directory, una página web de la que soy muy fan. De manera que supongo que era inevitable que alguno de esos freaks se dedicidiera a llevar el acopalipsis llamil (o como coño queramos llamarle) al cine. El tipo en cuestión no es otro que un tal Howie Dewin, productor, guionista y director de Llamageddon, una serie B/Z que promete chorros de sangre, gilipolleces por doquier y una llama extraterrestre que lanza rayos láser por los ojos. Brutal… Os dejo con el tráiler y algunas imágenes de Llamageddon.

The Forgotten

Paredes que hablan

The Forgotten

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

The Forgotten

Todavía no existe poster oficial de la película.

Gran incógnita la que dejaba The Forgotten tras su paso por el FILM 4 FRIGHFEST 2014. El célebre festival londinense dio a conocer y encumbró una película que, para un buen número de espectadores, pasó a convertirse en una de las grandes revelaciones del pasado año e inclusive “de lo mejor que se proyectó en aquella edición del Festival”, una circunstancia ciertamente destacable si tenemos en cuenta que en aquel mismo programa coincidieron títulos tan bien valorados por parte de la crítica como fueron The Babadook, Green Inferno, Starry Eyes, Housebound o The Guest. Desgraciadamente, mi opinión acerca de The Forgotten, a pesar de ser altamente positiva, también resulta discrepante en un par de puntos notorios de esta curiosa excepción dentro del subgénero de las casas encantadas.

Personalmente, definiría The Forgotten como un correcto melodrama. Tampoco estamos ante un drama excesivo; pero, evidentemente, mucho más que una película de terror convencional, The Forgotten es una película poderosamente emocional. Sin embargo tampoco nos engañemos…, con su pausada puesta en escena, el cuidado puesto en el desarrollo de los personajes y la elección de un “terror diferente”, Oliver Frampton, director y co-guionista de la película, pone de manifiesto los entresijos de la trama mucho antes de lo que podrían llegar a esperar, suponer o imaginar los espectadores asiduos a historias más convencionales dentro del mismo subgénero. Frampton no genera terror a partir de imágenes. Inclusive la amenaza, latente en todo momento, jamás llega a ser ostensible. Por supuesto que, al igual que sus referentes, The Forgotten coquetea con visiones, alguna corta aparición fantasmal y la inestabilidad mental de los protagonistas (es probable que se os venga a la mente El Resplandor de Kubrick); pero nunca revela lo que oculta la escalofriante habitación de paredes de penetrante color rojo: la técnica de Frampton se basa fundamentalmente en la psicoacústica. Es más, ya desde el minuto uno, anuncia su cometido a través de un fundido en negro y una lacerante voz de fondo; la voz de una mujer pronunciando sus últimas palabras… Nunca se resolvió el crimen, y en la actualidad ni siquiera se recuerda.

Lo mejor: muy atmosférica, pone los pelos de punta.

Lo peor: demasiado drama y muy poca acción. Desequilibrada