Tres breves piezas de horror

Los cortometrajes, esos pequeños amigos

Tres breves piezas de horror

Los cortometrajes son sin duda uno de los pilares del género fantástico, frente a otros, se erigen como el caldo de cultivo real de directores que luego se han convertido en importantes figuras cinematográficas. Sin ir más lejos, alguna de las películas que hoy se encumbran, en parte gratuitamente, como obras de género, dieron sus primeros pasos con un formato más reducido… y nombraré sólo una: “Babadook”.

Además, se convierten en un campo para explorar técnicas narrativas distintas, experimentar visualmente o, al menos, divertir al personal sin las limitaciones impuestas por grandes presupuestos o las decisiones corporativas de distribuidoras y productoras dictatoriales. Aunque muchas veces no se les presta la atención que se merecen, reconozcamos que Almas Oscuras se centra en sus hermanas mayores, siguen proliferando como setas, siendo muchas veces verdaderas obras maestras ante las que empalidecen la gran mayoría de las películas actuales, sobre todo en lo que a cine independiente y de serie b respecta. Por ejemplo, hoy os traemos tres piezas que merecen un buen vistazo y un comentario por vuestra parte. Me ha parecido interesante su corta duración así como sus valores técnicos, por no hablar de sus escasos diálogos; pues se trata de productos norteamericanos. Y es aquí donde vuelvo a señalar un pequeño pecado: no compartir cortometrajes en castellano. Así que me gustaría ser aquel que reciba la primera piedra, tenéis los comentarios a vuestra disposición para compartir cortometrajes, especialmente de habla hispana. Refrescaos con estas tres macabras historias, no os dará tiempo para el aburrimiento.

The Curse Of Downer's Grove

O acabáis el curso o acabará con vosotros

The Curse Of Downer's Grove

La ciudad de Downers Grove tiene un barrio suburbano promedio y también tiene un inquietante secreto promedio. Durante los últimos ocho años, alguno de los alumnos de último curso de la escuela secundaria ha sufrido una muerte extraña justo antes del día de la graduación. Y este año, Chrissie Swanson tiene la terrible sensación de que ella va a ser la siguiente.

“The Curse Of Downer’s Grove” es un angustioso thriller juvenil según lo vende la distribuidora Anchor Bay, la cual editará la cinta en formato doméstico el próximo 21 de Agosto. En esta ocasión, lo destacado no viene ni por el argumento, estas cosas de asesinatos en el instituto ya parecen de coña, ni por el aspecto de su tráiler, que corresponde a cualquier película de medio pelo… no señor, lo interesantes radica en que la obra está basada en una novela de Michael Hornburg. Y aunque se trate de un autor no muy conocido en España, aquí viene el segundo giro sorpresivo: la adaptación de la novela ha caído en manos de Bret Easton Ellis, para quien no lo sepa es el autor de la exitosa “American Psycho”, obra literaria que, a mi juicio, marcó y representó lo que sería buena parte del legado cultural de los noventas.

Devoradores de cadáveres

Los que se comen a los muertos

Devoradores de cadáveres

En el siglo X, el califa de Bagdad envía un embajador al rey de los búlgaros, pero el emisario es secuestrado por los vikingos. Para el refinado diplomático, las costumbres bárbaras de los pueblos escandinavos resultan a la vez salvajes y fascinantes. Y junto a ellos y a su jefe Buliwyf emprende una trepidante aventura: luchar contra “los que se comen a los muertos”…

¿Entonces que nos resta si de partida descartamos los principales iconos atemporales del terror? ¿La Momia? ¿El FMI? Pues va a ser que no. Se trata de otra amenaza igual de terrible, sanguinolenta y… hambrienta. Para descubrirla, Crichton plantea un posible origen real del mito de Beowulf, relatado en el poema de la tradición británica que lleva el mismo nombre. Para simular este presunto origen histórico de los sucesos relatados en el poema, el autor atribuye la obra a un personaje histórico, el cronista árabe Ibn Fadlan, quien protagoniza el relato y la vez cumple el rol de narrador de sucesos. Y así nuestro héroe a su pesar comienza sus tribulaciones en la Bagdad del siglo X, donde se ve involucrado en un inapropiado affaire como amante secreto de un personaje de renombre, y para evitar males mayores, nuestro concupiscente protagonista se ve obligado a enrolarse en una misión que le llevará allende los mares a correr las más diversas aventuras como involuntario compañero de un clan vikingo.

Dark was the night

La fórmula King no funciona

Dark was the night

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

Dark was the night

Aislada y amenazada, la pequeña ciudad de Maiden Woods se enfrenta a una fuerza misteriosa escondida dentro de los árboles de sus fríos bosques. Paul Shield, el sheriff de la región, se hará cargo del miedo de la gente del pueblo mientras intenta superar los demonios de su pasado, todo por amor a su trabajo y a los que lo rodean.

Pink Floyd cantaba: “another brick on the wall”, y es justo decir que “Dark was the night” terminaría el verso simplemente con un “another disappointment in horror genre”. Descarado intento de espoliar el legado literario de Stephen King, la cinta de Jack Heller (que tuvo un respetable debut con “Enter Nowhere” y ha demostrado cierto aprecio por el género produciendo obras menores como “Static” o “Bad Milo”) no acierta a plasmar en pantalla una historia de horror convincente. Alejada de cualquier sesgo cómico o excesos a los que otras series b se apuntan como medio para atraer al espectador más joven, la historia de la cinta intenta contar una historia de redención personal ambientada en los entornos fantasmagóricos de una pequeña ciudad al norte de Estados Unidos. El protagonista, siguiendo con la fórmula King moderna que tan mal funciona aquí, es un sheriff antaño feliz y que hoy en día lidia con la pérdida de un hijo a causa de una negligencia personal; serán unas criaturas surgidas del bosque la que reaviven sus ganas de luchar por la vida (¡me suena!). A su alrededor una serie de secundarios que van cumpliendo con los distintos clichés poblando las novelas del escritor de Maine.

Lo mejor: La fotografía, en ocasiones, y un arranque que parece decente.

Lo peor: Tan típica y predecible que sus demás defectos, y son muchos, parecen poca cosa.