Tres breves piezas de horror
Los cortometrajes, esos pequeños amigos

Los cortometrajes son sin duda uno de los pilares del género fantástico, frente a otros, se erigen como el caldo de cultivo real de directores que luego se han convertido en importantes figuras cinematográficas. Sin ir más lejos, alguna de las películas que hoy se encumbran, en parte gratuitamente, como obras de género, dieron sus primeros pasos con un formato más reducido… y nombraré sólo una: “Babadook”.
Además, se convierten en un campo para explorar técnicas narrativas distintas, experimentar visualmente o, al menos, divertir al personal sin las limitaciones impuestas por grandes presupuestos o las decisiones corporativas de distribuidoras y productoras dictatoriales. Aunque muchas veces no se les presta la atención que se merecen, reconozcamos que Almas Oscuras se centra en sus hermanas mayores, siguen proliferando como setas, siendo muchas veces verdaderas obras maestras ante las que empalidecen la gran mayoría de las películas actuales, sobre todo en lo que a cine independiente y de serie b respecta. Por ejemplo, hoy os traemos tres piezas que merecen un buen vistazo y un comentario por vuestra parte. Me ha parecido interesante su corta duración así como sus valores técnicos, por no hablar de sus escasos diálogos; pues se trata de productos norteamericanos. Y es aquí donde vuelvo a señalar un pequeño pecado: no compartir cortometrajes en castellano. Así que me gustaría ser aquel que reciba la primera piedra, tenéis los comentarios a vuestra disposición para compartir cortometrajes, especialmente de habla hispana. Refrescaos con estas tres macabras historias, no os dará tiempo para el aburrimiento.



