Diggers

Arrastrándose con las ratas

Diggers

Cuando el último tren nocturno viaja por las profundidades del sistema de túneles de Moscú, éste desaparece misteriosamente con todos sus pasajeros. Ante la pasividad de las autoridades, un grupo de los jóvenes se adentran en los túneles para tratar de descubrir qué ha pasado con sus amigos, viajeros de dicho tren.

Últimamente, o eso me ha parecido, nos van llegando más noticias sobre películas rusas, como si tras el chasco, hasta cierto punto, de “Guardianes del Día” el país no comunista se animase a volver a la senda del terror, donde nunca han sido especialmente prolíficos. Por ejemplo, han rondado durante las últimas semanas por los vídeo clubes virtuales (ejem) “III” y “Queen of Spades”, dos títulos independientes que confirman el buen hacer técnico de nuestros camaradas del este. Otra cosa serían sus argumentos y la estructura narrativa, incluso la última versión de “Viy”, que vendría a ser puro folclore, se dejaba llevar por los amaneramientos anglosajones, precisamente igual que esta “Diggers”, un slasher que parece un reflejo de la valorable y conocida “Creep”, de Christopher Smith y con la guapísima Franka Potente de protagonista.

Monday at 11:01 AM

Horror a la hora del desayuno

Monday at 11:01 AM

Michael decide tomarse una copa en un bar mientras su mujer visita tiendas de antigüedades. De pronto Michael siente la tentación de flirtear con Olivia, una atractiva desconocida con la que coincide en la barra del bar. Al despedirse, Olivia le pasa su número de teléfono a Michael. Michael y su esposa deciden pasar la noche en un viejo hotel de carretera. En mitad de la noche Michael despierta alarmado cuando escucha gritos frenéticos que llegan de la habitación contigua. Al solicitar ayuda en recepción, Michael se encuentra con una respuesta muy fría por parte del personal del hotel. Nadie le cree, incluída su mujer. A medida que sus alucinaciones se vuelven más reales, Michael deberá, desesperadamente, caminar sobre la delgada línea que separa la realidad del terror.

Cuando las cosas se tuercen un lunes, antes incluso del mediodía, es un signo bastante inequívoco de que la semana que te queda por delante estará bastante jodida. O al menos esa debe ser la impresión del protagonista de este Monday at 11:01 AM, un desdichado tipo que parece envuelto, sin comerlo ni beberlo, en una intrincada trama sectaria y demoníaca que le empujará hacia los mismísimos abismos de la locura. De hecho, por lo que parece anunciar el tráiler de la película, el protagonista se ve involucrado en una apasionada historia entre una hermosa rubia (su mujer) y una sensual morena (su pontencial amante), con lo cual tampoco nos extraña que acabe tarumba perdido. Unos encapuchados con pinta de sacrificar cabras a la luz de la luna, no hacen otra cosa que complicar las cosas.

Caught

Remando en tu propio barco... pero en círculos

Caught

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Caught

No es necesario profundizar en Caught para darse cuenta de qué palo va. El argumento de la película es la suma de tres capítulos camuflados de Mujeres Desesperadas en formato largometraje: “Mujer cornuda” —S, busca vengarse de la “Amante”—A de su marido contando con la complicidad de su “Hermana”—P, mientras disimula, con la más absoluta brillantez, ante su “Marido”—J haciéndole creer que todo va de perlas y que siguen siendo la pareja perfecta y más envidiada de la zona. Una pareja que nació para estar juntos, que viven en la casa más bonita e impoluta de la ciudad, situada en el barrio perfecto y con el jardín más hermoso del vecindario. Y a las puertas de su casa… un Lamborghini aparcado.

El problema es que el mundo tiende al desorden. Incluso el control tiene fecha de caducidad; y eso es algo que la mente perfectamente ordenada y obsesa de S no es capaz de asimilar. S es la típica ama de casa perfecta que no soportaría una mancha en su expediente. Lo tiene todo controlado, desde el cadáver del jardín hasta el pavo de Acción de Gracias. No soportaría perder “la carrera”; una carrera ya preestablecida desde su primer minuto de vida: “Dinero + J + casa + parejita de niños = Objetivo cumplido”. Y así debería haber sido si no fuera porque J se acostó con A y entonces sucede lo inevitable: S tiene un ataque de celos y secuestra a A gracias a la colaboración de P —S nunca se mancharía las manos de sangre. Si puede elegir prefiere que sea P la que se pringue y así librarse de la cárcel—.

Lo mejor: Camp.

Lo peor: el Happy Ending más espantoso de los últimos años.


Cat Sick Blues

Creo que he visto un lindo gatito

Cat Sick Blues

Cuando el amado gato de Ted muere, el trauma le provoca un colapso mental terrible. Su cerebro roto le pide que traiga a su amigo felino de vuelta. Todo lo que necesita son nueve vidas humanas.

Sé que más de uno me acusará de emitir juicios de valor demasiado a la ligera. Que eso de decir lo que pienso sobre una película sin tan siquiera haberla vista, basándome únicamente en un tráiler y en algunas imágenes sueltas, no es de recibo. Pero es que no puedo evitarlo… Cat Sick Blues tiene pinta de ser rara de cojones (con perdón); y a la demencial imágen de un tipo que se esconde tras la máscara de un gatito, con una enorme polla de plástico colgándole, unas garras a lo Freddy Krueger y dando saltos, como un poseso, sobre una cama, a cámara lenta, me remito. La película, dirigida por el australiano Dave Jackson, es la adaptación al formato largo de un cortometraje homónimo dirigido por el mismo Jackson en 2013 que recibió un buen número de premios en Festivales especializados como los de Montreal, Denver, Atlanta e incluso en el Festival de Cinema Fatástico da Coruña.