Liza the Fox-Fairy

Una Amelie que no estomaga

Liza the Fox-Fairy

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Liza the Fox-Fairy

Cuando Liza cumple los treinta su mundo se vuelve del revés: la anciana de la que cuida, la viuda del embajador japonés, fallece legándole su piso. Y, sin embargo, lo que más preocupa a Liza es encontrar ese amor del que hablan las novelas baratas. Su único amigo, el fantasma del cantante pop Tomy Tani, no le pondrá las cosas fáciles, haciendo que cada encuentro amoroso, a cada cual más gañan, se convierta en una odisea fúnebre. ¿Será cierto que Liza está maldita y condena a todos sus enamorados a la tumba?

“Tío, ¿qué coño hace una comedia romántica en Almas Oscuras?” Entiendo la sorpresa, yo mismo me lo he pensado varias veces antes de decidirme a reseñar “Liza the Fox-Fairy”, cierto que tiene suficientes elementos fantásticos como para haber participado, con indudable éxito en multitud de festivales de género, pero lo es igualmente que no tiene ni una pizca de terror. Veréis, estoy tan cansado de ver películas malas, véase mi periplo por el After Dark (y en breves tendremos una nueva entrega), estoy tan cansado de que de terror sólo tengan la etiqueta, estoy tan cansado de que los géneros se hayan manipulado para una nueva forma de ver el cine que no comparto… estoy tan hasta al gorro, que cuando sentí el buen rollo que me transmitía la húngara “Liza the Fox-Fairy” me dije: “¡qué le den por saco! Esta la reseño aunque se me echen los lobos al cuello”. Y así es, sería injusto no recomendar una experiencia tan simpática y auténtica, pero vaya avisado que de terror tenemos poco, aunque, pensándolo bien, encontraréis más muertes y situaciones pasadas de rosca que en muchas de las encumbradas como nuevas obras de culto: ¿“Babadook”? ¿“Turbo Kid”? No, si queréis emoción en estado puro: “Liza the Fox-Fairy”.

Lo mejor: Su apartado visual, su entrañable protagonista y el divertido villano de la función con sus imprescindibles canciones.

Lo peor: A veces pierde un poco el ritmo.


Arma Fatal

Un tipo duro para la «peligrosa» campiña inglesa

Arma Fatal

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 5/5

Arma Fatal

Os ofrecemos la reseña de la segunda entrega de la “Trilogía Cornetto”, que iniciamos con Zombies Party. Y muy pronto… “Bievenidos al fin del mundo”.

«Agente de policía Nicholas Angel. Nacido y educado en Londres. Licenciado por la Universidad de Canterbury en 1993, con doble matrícula de honor en Políticas y Sociología. Estudió en la Academia de formación policial Hendon, mostrando una gran aptitud para los ejercicios de campo. Principalmente en pacificación urbana y en control de revueltas. Alcanzó la excelencia académica en los cursos teóricos y en los exámenes finales. Recibió la porra de honor. Se licenció con matrícula de honor en el servicio de policía municipal. Rápidamente se estableció con eficacia y popularidad entre la comunidad. Siguió mejorando sus habilidades con cursos en conducción avanzada, y… Ciclismo avanzado. Participó de lleno en varias extracurriculares, hasta la fecha ostenta el récord de la policía municipal en los cien metros lisos. En 2001 inició el servicio activo en la famosa unidad de respuesta armada SO19. Recibió un premio a la valentía por su aportación a la resolución de la “Operación anti-crack”. En los últimos doce meses ha recibido nueve menciones especiales, ostenta el récord de mayor número de detenciones en la policía municipal, y ha recibido tres heridas en el cumplimiento de su deber. La más reciente en diciembre, cuando fue agredido por hombre disfrazado de… Papá Noél».

Lo mejor: conseguir recurrir a los tópicos del género sin que lo parezcan.

Lo peor: que el Cornetto sabor clásico no te guste.


Lung II

No apto para todos los gustos

Lung II

Un hombre sin nombre recorre la ciudad acompañado de un saco lleno de artefactos macabros mientras deja un rastro de cadáveres desollados. ¿Son sus cruentas alucinaciones un mensaje del pasado?

Reconozco que a estas alturas de la vida, donde casi me cuesta recordar mi rebelde adolescencia, el cine extremo ha dejado de interesarme. El placer de inundar mis retinas con fotogramas malsanos sin más sentido que verbalizar aberraciones físicas y dolor ya no es algo que me inquiete. Recuerdo la búsqueda, la típica búsqueda de los infames VHS de “Nekromantik”, “Premutos”, “Burning Night”, “Aftermath”, “Man behind the sun”, “Ozone”, “Darkness” y otras obras por el estilo. La verdad, con la distancia las veo como películas aburridas y llenas de un sadismo bajo el cual no me reconozco actualmente. También podría hablar de “Guinea Pig”, la quintaesencia de los bajos instintos dentro del cine de horror, pero prefiero no extenderme sobre el asunto, hace poco picoteé por encima la nueva versión americana y me pareció un fútil ejercicio de morbosidad barata. Entendedme, no voy a criticar con saña dichas obras, cubren un espectro malsano que, dentro de la ficción, atrae por lo prohibido y peligroso de sus imágenes (que no por ningún tipo de psicopatía); sin embargo, me siento lejos de la vertiente gore extrema, aunque en su día fui otro de los creyentes.

Un Robot no puede hacer daño a un ser humano…

6 robots asesinos retro

Un Robot no puede hacer daño a un ser humano…

El futuro no está siendo como esperábamos. Marty McFly no regresó el pasado 21 de octubre de 2015, y este año no nos ha deparado ni zapatillas ni monopatines voladores. Lástima… o no. El futuro debía acarrearnos, junto con el consabido avance cualitativo de la tecnología, que sí ha tenido lugar, robots. Y la ficción se ha encargado de dejar claro que las leyes que para ellos creo Isaac Asimov (“un robot no puede hacer daño a un humano”, “un robot debe obedecer las órdenes de los humanos”, y “un robot debe protegerse a sí mismo, siempre y cuando esto no entre en conflicto con una de las dos reglas anteriores”) no son respetadas. El hombre es un lobo para el hombre porque, afortunadamente, no se han inventado aún Mark 13, Proteus, Warbeast, Protector, Screamer o Dark Knight.

Bob Rock y Manu os proponemos una galería de robots asesinos con la sana intención de que os sintáis afortunados por vivir en un futuro que no se parece a lo que el cine de terror/fantástico había imaginado… por ahora.