Virus: Extreme Contamination
Del espacio nada bueno

Un científico italiano se desplaza a Kososvo para estudiar el impacto de un meteorito, causa de algunos sucesos inexplicables en la región. Una vez allí, descubre que el objeto ha sido trasladado a una base militar cercana, donde todas las personas se han convertido en extrañas y peligrosas criaturas.
“El Color que cayó del cielo”, relato largo de Lovecraft, ha sufrido ya varias adaptaciones cinematográficas. La más conocida sería “Granja Maldita” (“The Curse”, 1987), una serie B no especialmente acertada, pero con el suficiente encanto ochentero como para recordarla con cariño. Otra versión más reciente sería “Die Farbe”, una barata producción alemana que apenas ha tenido seguimiento debido a unos efectos especiales terribles. Ivan Zuccon, director independiente muy conocedor de la obra del genio de Providence, también realizó en 2008 su propia versión, por desgracia barata y poco atractiva. A estos títulos también tendríamos que añadir la promesa de Richard Stanley, director de “Hardware”, por traer su propia interpretación, en poco más de un año, mediante una campaña de financiación pública. Y no sólo eso, rizando el rizo, hoy os hablamos de “Virus: Extreme Contamination”


