Un relato de Francesc Marí
El profesor Mark Shepherd estaba frente a la puerta del apartamento su colega, Martin Shade. Desde que había presentado sus descubrimientos respecto a la tercera carabela a un reducido grupo de personas, unas semanas atrás, tanto él como sus compañeros se habían sumergido en una curiosa búsqueda de sucesos extraños que pudieran estar relacionados con lo que le había sucedido a la nave desaparecida. En ese mismo momento, bajo su brazo, llevaba una carpeta con los respectivos informes de sus colegas, desde la enigmática historia del abuelo del doctor Martínez, a la extraña muerte de un monje en un monasterio español, que estaba investigando la doctora Towers. Todos habían aportado su granito de arena. Todos, excepto Shade, del que ninguno de ellos tenía noticias desde hacía días.
Al no responder al teléfono, ni a los mensajes, ni a los correos electrónicos, Shepherd había decidido dirigirse a su casa, con la esperanza de encontrarlo a él o, como mínimo, alguna evidencia de su paradero.