Especial Survival Horror

Todos tus amigos están muertos

Especial Survival Horror

Y bien muertos. No tengas ninguna duda. Han sido masacrados de las maneras más charcuteras, humillantes, lentas, dolorosas y solitarias posibles. Es absurdo que te preguntes los motivos de la situación o el causante de la misma. Un psicópata, un monstruo, el propio entorno que te rodea, la hipoteca, los exámenes… La Naturaleza es el mayor asesino en serie de la Historia y el depredador más frío y ecuánime. No es nada personal, sino puro darwinismo. Sólo aquellos que son capaces de adaptarse al nuevo hábitat podrán sobrevivir. Y ahora todo depende de ti. ¿Ser o no ser… el siguiente? Podrías rendirte. ¡Sería tan fácil! Cerrar los ojos y convertirte en un patético cadáver mutilado más para descansar de una vez por todas. Pero algo más salvaje aún de lo que te acecha se despierta en el lugar más oscuro y recóndito de tu alma. No estás dispuesto a dejarte vencer tan fácilmente, si has de caer, será luchando. Puede que todos seamos prescindibles pero llevas demasiado tiempo soportando la mediocridad que te rodea. Esos compañeros trepas, esos jefes tiránicos, ese trabajo insulso, esa vida vacía a la que te aferras… Hay demasiada rabia acumulada en tu interior y ha llegado el momento de dar rienda suelta a tu frustración. Es hora de presentar batalla porque en el fondo, sabes muy bien lo que eres: un maldito superviviente.

TLMEA

El noveno nivel del Infierno

TLMEA

Dos policías encubiertos, durante una redada en busca de drogas, terminan dando con sus huesos en el noveno nivel del Infierno, donde el sufrimiento se reviste de blanco durante toda la eternidad.

Afincado firmemente en el terror experimental a través de imágenes evocativas con ecos de giallo y el cine de Carpenter, “TLMEA” es el mediometraje que continúa “Hades”, otro surrealista corto que se estrenó en 2015 con muy buena recepción para Kevin Kopacka, su creador. A medio camino de Alemania y Austria, esta pequeña y estilosa obra nos sumerge en el terrible noveno nivel del infierno, llevando allí a sus personajes principales para enfrentarles con un horror a caballo entre lo sobrenatural y lo onírico. La figura central la hallamos en el lago que Dante inventó para envilecer, más si cabe, tan terrible lugar de pecadores: Ptolomea, el lago helado donde pasan la eternidad torturándose por sus errores. Allí acabarán dos policías, a la vista de “Baskin” y “Last Shift” parece que está de moda putear a las fuerzas del orden, donde sin orden ni concierto sufrirán todo un atentado visual, que nosotros, como espectadores, compartiremos.

The Boy

Cara de porcelana y alma negra

The Boy

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

The Boy

No son pocas las cintas que a lo largo de la historia nos han presentado a personajes convencidos de que sus muñecos tienen vida propia. Desde la comedia romántica Lars y una mujer de verdad (cinta a reivindicar) a los muñecos de Toy Story, desde el fetichismo de Tamaño natural o Air Doll a la reencarnación de un padre en muñeco de nieve de la infantil Jack Frost. En el terror se ha explorado hasta la saciedad el lado oscuro de los muñecos y autómatas en una colección de magníficos títulos plagados de ojos de cristal y rostros inanimados: desde el muñeco anatómico de Pin a la taquillera Anabelle o el popular Chucky, la galería es tan extensa como inquietante. Del horror clásico destacaremos al terrorífico pero poco conocido muñeco de ventrílocuo de Magic; mientras que en el terror actual tal vez sea James Wang el que mayor partido ha sabido sacar a estos seres que forman parte indispensable de su iconografía a la hora de asustar.

The Boy, si bien no alcanza cotas de pavor memorables y en su resultado final es irregular, sí que sabe sacar partido a su inanimado protagonista en una historia que logra, casi todo el tiempo, mantener el equilibrio entre la narración gótica y el terror contemporáneo.

Lo mejor: Tiene calidad pese a su naturaleza de producto comercial de usar y tirar.

Lo peor: No cargar más las tintas en su tramo final y ese epílogo tan gratuito.


The Terrible Two

Doble pesadilla para un padre

The Terrible Two

Albert y Rose Poe están a punto de vivir el primer aniversario de la muerte de sus dos hijas. Rose continúa luchando por superar la pérdida. Albert no tanto. A medida que se acerca la fecha, las cosas empiezan a ponerse más y más oscuras en la casa de los Poe… Una casa que antaño estuvo inundada de alegría y esperanza. Rose descubre un antiguo manuscrito en el ático que cuenta cosas sobre el anterior propietario de la casa que no les fueron reveladas cuando la adquirieron. Addi y Jade, las hijas de los Poe, nunca quisieron morir… así que alguien deberá responder a la fatídica pregunta: “¿A dónde van las niñas cuando mueren?”

No hay peor pesadilla para un padre que no sobrevivir a tus propios hijos. Y la cosa no hace más que complicarse cuando la pérdida hace referencia a dos angelicales crías que, una vez muertas, se empeñan en regresar convertidas en espíritus con muy mala leche dispuestas a hacerles la vida imposible a sus sufridos progenitores. Aunque supongo que si te apellidas Poe, tu vida está condenada a padecer esta clase de infortunios.