Nocturna Festival 2016

El año de Polder

Nocturna Festival 2016

El pasado mes de Mayo (del 23 al 29), y a pesar de que las dificultades económicas no fueron pocas, tuvo lugar la IV edición del Nocturna, Madrid International Fantastic Film Festival, que prosigue en su empeño de convertirse en una cita obligada para los más acérrimos seguidores del género y en el escaparate perfecto para disfrutar de aquellas películas de las que, sin duda alguna, hablaremos largo y tendido en la recta final del año. Y para muestra un botón: el Nocturna fue testigo, en su sesión de clausura, del estreno mundial de Expediente Warren: El caso Enfield, la esperada secuela de The Conjuring, de la que muy pronto publicaremos una review.

Entre lo más destacado de la presente edición, la visita del siempre risueño John Landis, al que se le concedió el premio Maestros del Fantástico coincidiendo con el 35 aniversario de una de sus obras de género más celebradas, Un hombre lobo americano en Londres, el homenaje al difunto —y añorado— Vincent Price, que contó con la presencia de su hija Victoria Price, y un palmarés que dejó insatisfechos a muchos por la omnipresencia de una película como Polder que, por decirlo suavemente, no contó con el aplauso unánime del público congregado en el Palafox.

Bunny, La cosa asesina

El conejo viciosillo

Bunny, La cosa asesina

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1/5

Bunny, La cosa asesina

La primera película del director Joonas makkonen, Bunny, La cosa asesina (Bunny The Killer Thing), es una comedia de trazo grueso protagonizada por un experimento de hombre mutado a conejo dotado de unos instintos asesinos y sexuales muy desarrollados y voraces. Una historia ínfima, muy mal contada, horriblemente puesta en escena, y lo peor de todo, sin ninguna gracia.

Quisiera contraponer Bunny, La cosa asesina a otra película cuya review hice hace ya algún tiempo, como fue Wolf Cop, una gamberrada dirigida por Lowell Dean que en su día me pareció un acertado ejemplo de divertida puesta en escena y efectivo sentido del humor, con aquel tipo uniformado que se convertía en hombre lobo y la liaba parda… Os la recomiendo. En la película que hoy nos ocupa sucede algo parecido…, pero la diferencia es abismal. Bunny, La cosa asesina sale muy mal parada de dicha comparación en todos los aspectos, y especialmente en el modo narrativo de enfocar su humor.

Lo mejor: Nada, es un film infame.

Lo peor: Todo, no se puede rescatar ni su humor de parvulario ni su puesta en escena de patio de colegio.


Lost Creek

Pesadillas de infancia

Lost Creek

Peter Rowland, de once años, acaba de mudarse con su madre a la ciudad de Brackenvale. Allí conoce a Maggie, una chica misteriosa con la que comparte un vínculo instantáneo. A medida que Peter se instala en su nueva vida, se va dando cuenta de que algo está mal en la ciudad. Le persiguen las pesadillas, y las cosas que le asustan en su imaginación se están volviendo más y más reales con cada noche que pasa. Con Halloween a la vuelta de la esquina, Maggie y Peter descubren algo aterrador que se esconde en el bosque cercano a Lost Creek. Deberán unirse para enfrentarse a sus miedos y descubrir el oscuro secreto de Lost Creek antes de que sea demasiado tarde

“Una historia de fantasmas vista a través de los ojos de un niños”, de esta manera, simple pero efectiva, resume el director y guionista Colin Adams-Toomey su debut cinematográfico en Lost Creek, una película que parece apoyarse en toda la imaginería de Halloween para materializar los miedos e inseguridades de un grupo de preadolescentes cuyo exceso de imaginación parece dispuesto a jugarles una mala pasada. O quizás no todo sea fruto de la imaginación…

The Laughing Victim

Un microcorto de animación de Kondnado y Jorge

The Laughing Victim

La escala de un sacrificio es definida por la dimensión de aquel o aquello que lo exige: así el amante solicita devoción, los líderes son pagados con sangre y los dioses sólo acuden al dulzón olor de la sangre. Siguiendo esta gradación, ¿cuál sería el precio para contactar una entidad tan vasta como el cosmos? Quizás, partiendo del giro agónico de la burlona existencia, sea lo más íntimo de la humanidad la llave de esa puerta de color indefinido. Quizás, asumiendo el rol de títere gomoso que debe interpretar el hombre, sea la pantomima, la obra de teatro que Otros escribieron bajo el dictado de las estrellas. Quizás, explorando el útero materno que no hemos sabido prefabricar, sea un pedazo de ese cordón umbilical imaginario.
Que las posibilidades se las lleve el fuego y el viento.