Teddy Bears Are for Lovers

Wild puppets, we love you so

Teddy Bears Are for Lovers

Sólo en Estados Unidos se les podría ocurrir convertir el día nueve de Septiembre en el día nacional de los osos de peluche. Suaves muñecos de piel de algodón que tanto sirven para alegrar las noches de un bebé como para demostrar nuestro “cuelgue” con las chica o chico de turno. El protagonista del cortometraje del que os vengo a hablar (dentro lo tenéis publicado) más bien se decanta por el segundo uso para un peluche, pues acumula en su currículo decenas de ositos entregados en prenda de cada una de las conquistas femeninas por las que mide su día a día. ¿Pero qué pasaría si estos juguetes rotos, pues con cada ruptura sentimental un oso de peluche termina en la basura, decidiesen tomar venganza en el capullo que los regaló tan alegremente como su corazón?

Southbound

Camino sin retorno

Southbound

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Southbound

¿Cuál es la razón del éxito de las antologías, si es que acaso lo alcanzan? Un servidor disfruta de las colecciones de historias como un enano, siendo en la literatura casi el único formato al que me enfrento, así que con gusto apuntaré los dos motivos que me obligan a no perderme cada nueva incursión en el mundo de los “segmentos”: Principalmente se trata de la máxima “en la variedad está la diversión”. Imposible rechazar cinco aproximaciones distintas al terror sobrenatural por el precio de una, como es el caso de “Southbound”. Además, y aquí encontramos el segundo motivo para defender el formato, la concentración puede ser una estupenda herramienta para esquivar los tedioso dejes del cine de género. Es decir, el terror requiere de la cuidadosa construcción de una atmosfera ominosa para alcanzar el éxito; sin embargo, esta introducción suele alargarse demasiado y el cineasta descuidado es muy dado a rellenar con paja los huecos de una historia que no da para más de media hora. Mirad por ejemplo “Bite”, la típica obrita de serie B a la que le sobran escenas de relleno por todos los costados, especialmente durante su primera mitad.

Lo mejor: Su tercer segmento y la decisión de enlazar sólidamente todas las historias.

Lo peor: Cada narración es un sketch dentro de una historia más amplia que desconocemos, aligerando demasiado el contenido argumental de los segmentos.


Death House

¿Los Mercenarios del Horror o La Sopa Boba?

Death House

Dos agentes intentan escapar a los nueve niveles del Infierno en que han quedado atrapados. Más concretamente los de una prisión de alta seguridad que esconde a los peores asesinos de la humanidad.

“Death House” lleva mucho tiempo cocinándose en el horno, recabando interés gracias a una interesante estrategia de marketing: reunir en un sólo largometraje el mayor número posible de actores de terror icónicos. Sin embargo, lo que se nos vendía como una versión terrorífica de “Los Mercenarios”, a juzgar por sus primeras imágenes parece más bien un trasunto de serie Z, donde los actores implicados han pasado la bandeja para cubrir sus necesidades alimenticias. Es más, tras la caída de Robert Englund y Jeffrey Combs del proyecto, y tampoco es que estos dos simpáticos artistas renuncien fácilmente a un sueldo rápido, el mismo se veía tocado de muerte, evidenciando ya no sólofalta de presupuesto si no también la falta de capacidad de su director, Harrison Smith, (des)conocido por “joyas” como “Zombie Killers: Elephant’s Graveyard” o “Camp Dread”, subproductos norteamericanos que no pasan de “pirateables”.

Nerve

Activity Viral Nerve

Nerve

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Nerve

La carrera de los directores Henry Joost y Ariel Schulman, antes de dirigir Nerve, era muy poco relevante, con títulos nada provechosos como las entregas tercera y cuarta de la cada vez más aburrida saga de Paranormal Activity o Viral, una película que hemos tenido la oportunidad de ver recientemente tras su distribución online (VOD) y de la que un servidor tampoco se llevó una buena impresión. Nerve es el último proyecto de esta pareja de directores, que en esta ocasión se alejan del horror de fantasmas y zombis para entrar de lleno en el terreno del thriller, con una película que versa sobre un tema tan actual como son los juegos que se graban en video para después colgarlos en plataformas como YouTube y que sean vistos por miles (millones) de personas. Juegos en los que arriesgar implica la oportunidad de ganar dinero, perder significa olvidarte de la pasta y rendirte significa, no tan solo despedirte del dinero, sino también la posibilidad de acabar perdiendo muchas más cosas… como veremos más adelante.

Cada vez están más de moda los videos donde una persona —o varias— gastan bromas a desconocidos en mitad de la calle. Realmente no es una práctica en absoluto novedosa, se lleva años perpetrando; pero no sé si notáis que el riesgo que se asume es cada vez más alto. Es decir, antes teníamos al típico chico que se acercaba a una chica, le plantaba un beso en los morros y salía corriendo ante la cara de estupefacción de su víctima; que lo mismo se enfadaba, se sorprendía o acababa tomándose la situación a risa.

Lo mejor: Emma Roberts, dirección potente sin tiempos muertos. La música, lo cuidado que esta todo su apartado artístico.

Lo peor: Algunas partes del guion necesitaban pulirse un poco, la actuación de Dave Franco esta algo por debajo de la sobresaliente actuación de Roberts.