Devil’s Domain

¿De qué vive el diablo?

Devil’s Domain

LIsa Pomson, una adolescente problemática, obsesionada con las redes sociales, se enfrenta a sus padres a causa de una sexualidad desbordante. Cuando Lisa es filmada secretamente mientras se toquetea, el vídeo se vuelve viral, sufriendo un cyberacoso extremo. Al borde del suicidio; una extraña, misteriosa y bella desconocida inicia una relación en línea con ella. Cuando se encuentran, esta extraña ofrece su ayuda a cambio de un favor: Satanás la librará de los matones si engendra a su bebé. Lisa acepta encantada a convertirse en la puta de Satán, pero como los matones mueren uno por uno, la conciencia de su parte más adolescente entra en acción intentando deshacer el trato con funestas consecuencias.

Domingo = cine casposo

Der Nachtmahr

Alienación teutona

Der Nachtmahr

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Der Nachtmahr

¡Vaya paranoia! No en vano estamos ante una película que empieza advirtiendo que sus patrones lumínicos pueden provocar ataques epilépticos. Y aunque ciertas secuencias son realmente mareantes gracias a la fuerte música industrial (¿?) y a las brillantes luces intermitentes, la sangre no llega al río. La paranoia y el desconcierto vienen del lado argumental, con un misterio interesante y sustentado de forma honesta por una narrativa fragmentada, similar a los efectos sobre la percepción que ejercen drogas como la anfetamina o el éxtasis. Desgraciadamente la gran incógnita de “Der Nachtmahr” (“La Pesadilla”) nos lleva hasta un callejón sin salida donde toda la evocación de las cuitas de su protagonista, sumida en una metáfora del paso de la infancia a la madurez que no llega a detonar, quedan expuestas como una mera burbuja sin ningún tipo de lectura crítica, emocional o causal. Es decir, el núcleo de la trama no tiene razón alguna de ser, mera excusa para estrenar una película que quizás guste a las nuevas generaciones de aficionados al terror, pero que de este género tiene solamente lo justo, un oxidado filo psicológico a lo sumo.

Lo mejor: su protagonista, una esplendida y joven Carolyn Genzkow.

Lo peor: Además de su lentitud germánica diseminada aquí y allá, una falta de coherencia y sentido flagrantes, por mucho que se esconda detrás de un surrealismo que no es tal.


La Cena

Procura no atragantarte

La Cena

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

La Cena

Con motivo del estreno público y gratuito del cortometraje “La Cena”, de Karim Shaker, dentro del marco del treintaicincoavo Festival de cine de Terror de Molins de Rei y con el apoyo de la plataforma Filmin, volvemos a publicar la reseña que ya hiciésemos en su momento. Pero como sorpresa adicional contamos con el link directo a dicho corto, podéis disfrutarlo AQUÍ; sólo tenéis que inscribiros gratuitamente en Filmin o ingresar con vuestra cuenta de Facebook. ¡Buen provecho!

Una pareja llega a una casa, alejada de la ciudad, para conocer a los padres que les entregarán a su hijo en adopción. Cuando se sirven los platos, la tensión ya es insoportable.

Cuatro personajes, una localización opresiva, una terrible incógnita, diez minutos y mucho suspense. De lleno en el terror psicológico, herencia formal de Hitchcock con destellos visuales de Argento, Karim Shaker, conocido por estos lares por su cortometraje ”Malas”, ataca a la yugular del thriller con una pequeña pieza de trama clásica, muy cercana a la literatura de horror de principios del siglo pasado por su interesante uso de una atmosfera sugestiva que invita al espectador a poner cara al horror, en lugar de dar todo mascado. A nadie se le escaparán los ecos “lovecraftianos” de “La Cena”.

Lo mejor: Una lograda atmósfera de suspense.

Lo peor: Las actuaciones, algo acartonadas.


El mal que hacen los hombres

Cosas peores les he visto hacer

El mal que hacen los hombres

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

El mal que hacen los hombres

¿Qué hace un director catalán como Ramon Térmens sacando a flote, en los tiempos que corren, un violento thriller de aires fronterizos, ecos de narcocorrido y sabor tex-mex que perfectamente podría definirse —salvando las distancias— como una mezcla entre los Reservoir Dogs de Tarantino y las primeras películas de su coleguita Robert Rodríguez? Pues ni lo sé… ni en realidad me importa demasiado. La pregunta era una excusa tan buena como cualquier otra para dar inicio a la reseña de El mal que hacen los hombresThe Evil That Men Do en su título original—, una película que vuelve a incidir en la eterna pregunta de hasta dónde puede llegar la vileza, el mal y la crueldad del hombre. ¿Dónde está el límite? Si es que existe algún límite…

Un sicario y un médico que trabajan para un cártel del narcotráfico reciben un “paquete” inusual: una niña de 10 años, hija del jefe de una banda rival, a quien tendrán que custodiar hasta que reciban la orden de cortarla en pedazos o dejarla en libertad. La niña pronto se dará cuenta de que su única posibilidad de sobrevivir será llegar a las profundidades de la psique de sus captores y averiguar si les queda alguna pizca de humanidad.

Lo mejor: Ágil y al grano.

Lo peor: Previsible, esquemática y carente de originalidad.