Heidi
La muñeca chochona

Después de investigar dentro del ático de un vecino, dos amigos de la escuela secundaria, conocidos por grabar sus bromas en video, se ven amenazados por una serie de acontecimientos sobrenaturales y perturbadores que involucran a una espeluznante muñeca llamada Heidi. ¡Mamasssita!
¿En serio? ¿A esto me he reducido, a dar bombo a películas con una muñeca más cutre que las explosiones de los “Power Rangers”? Ya he tocado fondo, algo que podría causarme incluso orgullo teniendo en cuenta lo mucho que digo disfrutar del “cine basura”. ¿Pero es real tanta palabrería sobre películas casposas o tras esta muralla de verborrea banal se oculta un niño llorando en posición fetal? “Heidi” parece ser la obra maestra que por fin me haga sacar la cabeza del agujero: ¡joder, a mí también me gusta el cine de calidad! Mientras es cierto que una “buena película mala” me aporta algo parecido a la ingesta de comida rápida, disfruto verdaderamente como un enano cuando veo joyas de la talla de “Blade Runner” o “Doce del Patíbulo”.



