Guzoo: Kami ni misuterareshi mono
El crustáceo multidimensional tentaculado

- Título original: Guzoo, Kami ni misuterareshi mono - Part I
- Nacionalidad: Japón | Año: 1986
- Director: Kazuo 'Gaira' Komizu
- Intérpretes: Yumiko Ishikawa, Naomi Kajitani, Kyôko Komiyama
- Argumento: Cuatro jovencitas van a pasar el fin de semana a la montaña dándose de bruces con una brutal criatura capaz de viajar entre los espejos.
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| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 2/5

Cuatro atractivas jovencitas se marchan de vacaciones a una población costera. Allí conocerán a la responsable de la casa donde se hospedarán: una científica que también realiza tareas de cocina y mantenimiento, ¡todo muy lógico! Nuestras protagonistas pronto se verán acosadas por una presencia tentacular que surge de los espejos, pues el objeto de investigación, por parte de la científica de marras, es una criatura antediluviana con la capacidad de romper el espacio tiempo a través de superficies reflectantes. Así que todavía parece más lógico que su controladora, pues la científica calma a la bestia tocando una pequeña flauta, alquile unas instalaciones donde ese ser hambriento de carne humana puede manifestarse con suma rapidez y ferocidad. ¡El festín acaba de empezar!
“Guzoo: Kami ni misuterareshi mono”, “La Cosa olvidada por Dios”, es uno de los cuatro mediometrajes editados directamente en vídeo durante la segunda mitad de los ochentas por la revista nipona “VZONE”, especializada en cine extremo. Así podemos engrosar la lista con sus hermanas: Biotherapy (1986), Cyclops (1987) y Conton (1987). De las cuales sólo he podido disfrutar la primera, constatando que supera a la presenta aunque sólo sea en la brutalidad de su exposición. Obras de bajo presupuesto que buscaban satisfacer a los amantes de los efectos especiales y seguidores de la nueva corriente de cine splatter, en pleno auge en el país del sol naciente gracias al polémico estreno en 1985 de “Guinea Pig”. Aunque la tradición gore–imperial venía de largo, por ejemplo con el teatro kabuki instaurando expresión gráfica de parte del violento espíritu oriental: medio en broma, medio en serio.
Lo mejor: El monstruo de goma.
Lo peor: ¡Qué alguien quite la puta música!




