Inheritance

De herencias chungas

Inheritance

Ryan Bowman acaba de heredar una casa de 2,5 millones de dólares en la costa central de California. El anterior propietario fue su padre biológico, un hombre al que nunca conoció y al cual creía muerto hace tiempo. Al llegar a la encantadora ciudad con su novia embarazada, la curiosidad de Ryan sobre su padre pronto lo lleva a una investigación más seria sobre el oscuro pasado de la mansión. Mientras los secretos apresan más y más su mente, Ryan termina olvidando a su familia adoptiva. Cuando finalmente descubre la horrenda verdad sobre sus padres biológicos, podría ser demasiado tarde para evitar repetir un patrón similar…

Recuerdo los tiempos inocentes en que recibir una herencia sonaba a coches de época y mansiones coloniales… ahora las propiedades de un familiar fallecido pueden convertirse en un arma de doble filo con tremenda rapidez. No hablo de la vía lovecraftiana, donde los secretos ominosos de una genética corrupta o un tomo con malvada vida propia terminan siendo la verdadera herencia. Me refiero a estas maravillosas leyes regionales españolas que afectan a unos sí y a otro no, habitualmente a los menos poderosos, para aplicar un diezmo a las miserias que nos legan nuestros finados. El impuesto sobre el impuesto, y su gasto en partidas que no representan la verdadera democracia, no son el leitmotiv de “Inheritance”, el thriller del que hoy tenemos noticias.

The Lost Case

De cámara en mano y ojos rasgados

The Lost Case

El popular programa de televisión “Ghost Doctor TV” goza de su mejor momento de audiencia. Con una perspectiva en primera persona, el público está enganchado a las aventuras y desventuras de Itt y Por, sus dos protagonistas. Pero todo cambiará cuando vea la luz este documento recogiendo las imágenes del caso que investigaban antes de su desaparición.

Ni siquiera los orientales son inmunes a los cantos de sirenas del found footage. “The Lost Case”, “มือปราบสัมภเวสี” en su idioma original, enfrenta la dinámica de los cazadores de fantasmas que terminan cazados contra folclore y mitología tailandeses. También es cierto que parece aprovecharse del formato para esconder su bajo presupuesto y pocas ganas de innovar, pues las imágenes conocidas hasta la fecha no revelan más que las mismas dinámicas que lastran al found footage desde hace años: gritos y un pobre desarrollo entre epilepsia y mala iluminación. Yo pensaba en su momento que esta nueva moda nos traería aproximaciones originales al terror, pues adentrar al espectador en la visión subjetiva debería ser una forma estupenda de sumergirlo en la tensión, con redondear un poco la trama tendríamos productos de infarto. Sin embargo, nos encontramos ya en 2017 y parece que el “subgénero” ande en plena decadencia, dándole vueltas a los mismos escenarios.

It Came From the Desert

La adaptación del vídeo juego

It Came From the Desert

¡Las hormigas gigantes surgidas de las pruebas nucleares en el desierto han vuelto!

A todo el mundo le vendrá a la mente “Them!”, el clásico de 1959, cuando se enfrente al tráiler de “It Came From the Desert”, pero en realidad estamos ante la adaptación de un vídeo juego – más bien secuela – editado en 1989 para Amiga; se trata de una de las aventuras gráficas primigenias, un poquito posterior al gran “Manic Mansion”. Reconozco que no lo he jugado, aunque por la época se alababa su sentido del humor, especialmente por alimentarse sin remilgos de los clichés de las películas de ciencia ficción barata de los años cincuenta. Y así el círculo se cierra, pero esta vez la película, que será estrenada antes de que acabe el año, poco tiene que ver con la década dorada, en cuanto a tartas de manzana sobre los alfeizares de las ventanas se refiere. Podéis observar por su tráiler que nos encontramos ante una serie B con fuertes tintes cómicos ubicada en la actualidad (¿motocross?), donde creo que el público se va a poner rápidamente del lado de las hormigas.

Alien Covenant

Mahonesa cortada

Alien Covenant

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Alien Covenant

Había muchas, muchísimas ganas de ver la nueva entrega del universo Alien de mano de su creador, Ridley Scott. El tráiler prometía un regreso a los aromas de sus dos primeras entregas con una considerable distancia del capítulo Prometeus, que tan poco había convencido a los fans acérrimos de la franquicia. Pero un tráiler no es una cinta… bien lo sabe cualquier cinéfilo y la alianza a la que hace referencia el título (pues ese es el significado del apellido de la entrega) es un mejunje, no demasiado bien casado, entre las ideas del Alien original y una desganada continuación de la odisea iniciada en la anterior cinta de Scott.

La nave “Covenant” parte con miles de colonos en estado de hibernación a la conquista y terrificación de un nuevo planeta. Un accidente interrumpe la travesía y despierta a la tripulación que descubrirá, así, la existencia de un planeta también habitable del que además reciben una señal de carácter indudablemente humano. Cuando aterricen en la superficie de este nuevo Edén descubrirán una amenaza de la que les será muy difícil escapar.

Lo mejor: la premisa inicial y su conclusión.

Lo peor: David y todo lo que trae de Prometeus.