Daguerrotype
El amor es un fantasma

Jean, un joven parisino con pocas habilidades y menos perspectivas de trabajo, parece ser un candidato improbable para convertirse en asistente del famoso fotógrafo Stéphane, un obsesivo perfeccionista que vive aislado desde la inesperada muerte de su esposa. Sin embargo, el joven termina en la vasta y decadente mansión de su nuevo jefe, ayudando a crear daguerrotipos de tamaño natural tan vívidos que parecen contener casi una parte de las almas de sus modelos. El más frecuente es la hija y musa de Stéphane, Marie, futuro idilio de Jean, el cual se obsesiona con escapar de allí junto a la chica. ¿Pero hay algo malévolo dentro de los enormes daguerrotipos que desea evitar su escape?
El daguerrotipo, nombrado en honor a su desarrollador Louis Daguerre, fue el primer procedimiento fotográfico anunciado y difundido oficialmente en el año 1839, donde la imagen se forma sobre una superficie pulida de plata o cobre plateado. Semejante lección de historia parece ser la idea central de la nueva historia de fantasmas, y creo que ligeramente romántica, surgida de la mente de Kiyoshi Kurosawa, intentando volver de forma tímida al terror que le diese fama, en particular con las geniales “Kairo” y “Cure”.




