The Endless
Mística alienígena

Dos hermanos reciben un críptico mensaje de video que los inspira a volver a visitar el culto del que escaparon una década antes, un grupo de personas obsesionadas con la existencia de vida extraterrestre. Con la esperanza de encontrar el cierre que no pudieron alcanzar como jóvenes, se ven obligados a reconsiderar las creencias del culto cuando se enfrentan a los fenómenos inexplicables que rodean el campamento. Mientras los miembros se preparan para la llegada de un misterioso evento, los hermanos intentan desenredar una verdad aparentemente imposible antes de que sus vidas terminen por desmoronarse.
Los directores de “Resolution” y “Spring” le tienen pillada la medida al cine de terror independiente con gotas del existencialismo negativo de Lovecraft dosificadas con un estilo moderno más centrado en el drama que el propio género, todo hay que decirlo. Lo que sería justo reconocerles es su habilidad para sacar petróleo de producciones pequeñas cuyo presupuesto supone un claro coqueteo con el desastre. Ellos abogan por la dinámica entre dos personajes, amor o amistad, como motor de su historia, permitiéndoles encontrar así un espacio emocional para el horror intimista, el quiebre del hombre ante lo desconocido, dentro de los sentimientos más primitivos de la humanidad.


