The Axiom
Ay, el bosque, que malo es el bosque

Una joven, aun arriesgando la seguridad de sus amigos, viaja a un parque nacional en busca de su hermana desaparecida. Una vez allí, descubren que han atravesado un universo multidimensional lleno de monstruos y peligros para su cordura.
Un recurso muy goloso para los cineastas pobretones es llevar el rodaje de su nueva (o primera) película de horror a las profundidades de un parque nacional donde, con los permisos necesarios, no es necesario un gran argumento para justificar hora y media de cine de terror independiente. El nicho de toda la vida para la falta de talento e imaginación. Pero entre la ponzoña más repugnante crecen las flores más hermosas, y dicha excusa económica fue la que dio a luz “Posesión Infernal”, una de las cintas más emblemáticas y queridas de nuestro género. Claro que, viendo el paso de las décadas, supone misión imposible encontrar ese raro crisol de talento y casualidad dentro de las actuales producciones de bajo presupuesto.



