Festival de Sitges 2018

Días 9 y 10

Festival de Sitges 2018

Y llegó el momento. La vuelta de Michael Myers tras cuarenta hipotéticos años. Aunque en el mundo real hiciera menos que le vimos por última vez, no podíamos contener las caras de emoción mientras esperábamos para entrar a las puertas del Auditori. Para muchos era la primera vez que íbamos a ver a Myers en Sitges, y eso sobrepasaba lo icónico. Tratándose de un pase a las diez de la mañana no esperábamos una euforia del público tan potente como las de los pases de la noche. Pero nos equivocábamos. La sesión agotó entradas y la gente vino a darlo todo desde el minuto cero. Gritos, risas vítores y aplausos para los múltiples guiños a entregas anteriores, muertes sangrientas o los potentes one-liners que sueltan los personajes. La nueva Halloween equilibra a la perfección el fan service con la resurrección de la saga que vio nacer al slasher tal y como lo conocemos. Y es que más allá de ser una buena secuela, respetuosa y demás, Halloween 2018 es un slasher de categoría. Entretenido, sanguinario (je, je) amén de bien rodado.

Slender Man

la intención NO es lo que cuenta

Slender Man

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

Slender Man

El enésimo acercamiento al creepypasta por antonomasia es a su vez el nuevo producto palomitero para adolescentes con ganas de sustos. Ojo, no hay malas intenciones en esta declaración. El terror adolescente, si se hace con cierta soltura, puede resultar en agradables sorpresas. Muestra de ello son, por ejemplo, Ginger Snaps o muchos de los slashers de los noventa que hoy en día tan poco nos cuesta defender.

El problema de este Slender Man es la falta de entendimiento del material original. Marble Hornetts, el creepypasta original, tenía unos códigos propios. Que la película falle en llevarlos a su adaptación no es un tema de ser respetuoso o no con el producto real, si no un fallo a la hora de darse cuenta de que estos códigos son los que hacen funcionar la idea. EL personaje del Slender Man cercano, histérico y texturizado que nos encontramos en este nuevo intento, omite todas las posibilidades de asustar que el personaje conlleva. Se que es imposible pedirle silencios y omisión de jump scares a una película de estas características, pero si creo que en lo visual podría haberse tratado infinitamente mejor. Un caso clásico de “menos es más”, ya que hay un empeño deliberado en mostrar de mas al personaje, amen de un diseño del mismo poco resultón.

Lo mejor: Hay intención de adaptar la esencia de la nueva narrativa de terror viral.

Lo peor: Los códigos del mito no parecen haberse entendido muy bien.


Festival de Sitges 2018

Días 7 y 8

Festival de Sitges 2018

Assassination Nation

Empezar con Assassination Nation era empezar verdaderamente arriba, y de hecho fue la película del día. Para muchos de nosotros. Puño al aire para las libertades. La sexual, la de género, la de identidad. Feminismo del que interesa, del que no es de pega. Del que enfada a un sector minoritario del público masculino. Minoritario pero que ahí está y se hace oír. La película es entretenida de narices, pero va mucho más allá del mero entretenimiento y de la aparente chorrada pedorra de la era digital social. Estar conectados nos roba la identidad y el sentimiento de comunidad nos devora los derechos individuales. Una especie de The Purge meets Spring Breakers pero más cercana a la brutalidad del impacto de la segunda. Una película que, por reciclado que suene, es necesaria. No solo por su temática, si no por el sector de público al que va dirigida. Una de las sorpresas de este año, no solo del festival.

Festival de Sitges 2018

Días 5 y 6

Festival de Sitges 2018

The House that Jack built

Tito Lars is back. Y viene dando guerra, evidentemente. Aún que tal vez menos de la esperada. Al menos la sensación general a la salida era la de haber dividido poco las audiencias y la mayoría compartir el interés. Para cualquier cineasta esto sería un elogio. Pero tratándose de Von Trier creo que jamás lo averiguaremos. The house that Jack built es una maravillosa radiografía de la mente de un psicópata absolutamente hermana de Henry retrato de un asesino. Perversa, imaginativa, por momentos bellísima y por momentos absolutamente deleznable. La capacidad creativa de este hombre jamás dejará de alucinarnos, y es que de nuevo no pierde oportunidad de aprovechar recursos no convencionales y crear imaginarios que uno jamás esperaría de películas como esta. A través de Jack se nos hablará del arte como concepto, el proceso creativo y la condición humana. Otra grande en su filmografía. Y ya van…