Final Destination 4
La Muerte vuelve a tener ganas de jugar

Debo reconocerlo. Me encanta esta saga. Es ideal para sobrellevar el calorcito del verano en el interior de un cine con el aire condicionado a todo trapo.

Debo reconocerlo. Me encanta esta saga. Es ideal para sobrellevar el calorcito del verano en el interior de un cine con el aire condicionado a todo trapo.

Tras la trilogía "August Underground", en la que eramos testigos de cómo una pareja de asesinos en serie grababa con una cámara doméstica de video las diversas mutilaciones, torturas y asesinatos llevados a cabo sobre sus vícitimas (en un claro intento de vendernos lo más cercano a una auténtica snuff-movie), los chicos de Toe Tag Pictures vuelven a la carga con "The Murder Collection Vol.1".
La película se inicia contando la historia de Balan, un webmaster que en 1994 agitó el mundo de internet a través de una serie titulada "Murder", que contenía material gráfico de violencia y muerte recogido por todo el mundo. La policia se apresuró en clausurar el sitio y Balan desapareció del mapa sin dejar ni rastro.

"Summer's Blood" es un nuevo proyecto, cuya fecha de estreno todavía está por confirmar, del director Lee Demarbre, el mismo que también tiene pendiente de estreno la esperada "Smash Cut", de la que os hable hace poco en estas mismas páginas.


No soy un enemigo jurado de Uwe Boll. Tampoco voy a cometer la extravagancia de defender su cine. En realidad tan sólo he visto un par de sus películas: "House of the Dead" y "Alone in the Dark". Sendas adaptaciones de videojuegos que considero un monumento al horror cinematográfico (en el peor sentido que se le pueda otorgar a dicha sentencia).
Y sin embargo le tengo cierta simpatía al director germano. ¿Cómo demonios Uwe Boll ha logrado la posición de privilegio que ocupa en el actual panorama del cine fantástico y de terror? Sus producciones son cada vez más caras, y las recaudaciones en taquilla de las mismas, cada vez más pésimas. Y, pese a todo, ahí sigue, al pie del cañón.
Por no hablar del hecho de que un servidor se ha visto empujado a iniciar la reseña de una de sus películas hablando, precisamente, sobre el estado actual de su carrera y sobre si estoy de su lado o en su contra, cuando en realidad no había ninguna necesidad de hacerlo (lo cierto es que me ha parecido una estupidez por mi parte). Este Ube Boll es, cuanto menos, un fenómeno curioso.
Lo mejor: Su ambientación y determinados instantes, muy puntuales, tales como el inicio y una escena que tiene de protagonistas a una señora y un martillo.
Lo peor: La confusión general, producto de una historia mal desarrollada y un montaje atroz.