¿Dónde está mi cuerpo?

De la mano al alma.

¿Dónde está mi cuerpo?

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

¿Dónde está mi cuerpo?

Por fin este viernes Netflix estrena en su catálogo la pequeña joya que nos enamoró en Sitges. “J’ai perdu mon corps” es una preciosa cinta de animación cuyo título no hace honor a la bella y sensorial historia de amor en la que termina concluyendo. Con una técnica de trazo suelto, movimiento sincopado por debajo de los 25 fotogramas por segundo y valiéndose en una excelente banda sonora, la cinta se coloca entre una de mis preferidas de este año que termina.

Una mano cercenada cobra vida en un hospital y emprende una huida mientras trata de recordar a qué cuerpo pertenece y las circunstancias por las que terminó lejos de su dueño.

Lo mejor: Excelente BSO. Y su dulzura nada empalagosa

Lo peor: Lo fantástico es una excusa


La reina de los lagartos

Lefa de reptil

La reina de los lagartos

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

La reina de los lagartos

Me confieso fan incondicional de Javier Botet. Este huesudo actor, aparte de ser ideal para encarnar monstruos en el cine de terror, es un inquieto intérprete que se anima, con audacia, a implicarse en cintas pequeñas donde explora otros registros. Un buen ejemplo lo recibimos sus seguidores en Sitges 2019 y en el Nocturna con su cinta “Amigo”. En estos trabajos asoma un artista de tripas, de esos que tiran de naturalidad e instinto, que merece mucha más atención de la generalmente reciben.

Hoy queremos hablaros de una propuesta minúscula que se proyectó en el pasado Festival de Sevilla y que, de peculiar y pequeñita que es, puede que no llegue a ponerse a tiro para la mayoría de los lectores. Una película marciana tanto en temática, como el formato y resultado.

Javier (Botet) es una extraterrestre que está pasando un año de misiones en la Tierra. En este periodo ha conocido a Berta (Bruna Cusí) con la que mantiene un romance que toca a su fin, pues una nave viene a recoger al erasmus estelar para llevarlo de regreso a su planeta. Tras esperar en el punto de encuentro la nave no aparece…

Lo mejor: Si propuesta peculiar la hace una experiencia especial

Lo peor: Muchos la encontrarán incomprensible.


Jesucristo, cazador de vampiros

Caspa nivel dios

Jesucristo, cazador de vampiros

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Jesucristo, cazador de vampiros

En esta ocasión quiero hablaros de una película tremendamente cutre pero la mar de disfrutable, al menos para un servidor. Película mala a rabiar, que consciente de ello, nos regala 85 minutos de diversión casposa para disfrutar con colegas y cerveza.

El juicio final está cada vez más cerca. Jesucristo ha vuelto al mundo para llevar a cabo una última misión, antes de juzgar a la Humanidad por sus pecados. Esta misión consiste en acabar de una vez por todas con un ejército de vampiros capaz de resistir la luz del día.

De origen canadiense y dirigida por Lee Demarbre (Bzzzzzzz, Smash Cut). Protagonizada por Phil Caracas como Jesucristo al que se le unirán Jeff Moffet como El santo y Maria Moulton como Mary Magnum.

Lo mejor: La lucha contra los ateos

Lo peor: El momento musical


Parasitos

El hedor de la clase obrera.

Parasitos

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4.5/5

Parasitos

Parásitos es la película que se ha alzado con la ansiada Palma de Oro en el pasado Festival de Cannes. Y su director, Bong Joon-Ho, es uno de los principales exponentes del nuevo cine coreano. El cineasta se ha movido por muchos géneros: la comedia en “Perro ladrador, poco mordedor”, el thriller policiaco en “Memories of Murder” y “Mother”, el cine de monstruos en “The Host”, o la ciencia ficción con tintes distópicos en “Rompenieves” y “Okja” (la primera película original de Netflix que concursó en Cannes).

En todas sus películas siempre ha demostrado su creencia que el fantástico, la ciencia ficción y la comedia hundían más que ningún otro género sus raíces en lo sociopolítico. En un tiempo en el que todavía la crítica social más clásica y directa sigue ganando premios, el director es todo un ejemplo de cómo llevarla por bandera para contar más cosas, ya que sus películas, además de ser frenéticos viajes repletos de entretenimiento, tienen como base una cruda representación de la realidad y el choque social. Pero hasta ahora ninguna había sido tan tremendamente cruel, y a la vez tan entretenida como esta.

Parásitos es una de esas películas que* no deja indiferente de principio a fin*. Tarda poco en engancharte y no te suelta hasta su arrollador final.

Lo mejor: su sofisticado uso del espacio fílmico, una lección maestra de puesta en escena. Y su experiencia audiovisual implacable, que impacta desde el mensaje hasta la forma.

Lo peor: le sobran algunos excesos en su tramo final.