7 Days

La furia de un padre

7 Days

Desde Canadá nos llega 7 Days, thriller dirigido por Daniel Grou, y cuyo título original, Les sept jours du Talion, deja mucho más claras sus verdaderas intenciones: ojo por ojo, diente por diente.

Bruno Hamel es un doctor que vive junto a su esposa, Sylvie, y su hija de 8 años, Jasmine. Son la estampa de una familia feliz. Pero una tarde todo cambia; su joven hija es violada y asesinada. Cuando el asesino es capturado, Bruno decide secuestrarlo. Lo planea perfectamente y una vez lo consigue, manda un comunicado a la policía contándoles que durante 7 días el monstruo será torturado hasta la muerte.

Eaters

El spaghetti-zombi resurge (otra vez) de sus cenizas

Eaters

Regresa el spaghetti-zombi (infragénero que causó furor en los 70, con la divertida Nueva York bajo el terror de los zombis al frente) de la mano de los desconocidos directores italianos Luca Boni y Marco Ristori, y bajo la atenta mirada de Uwe Boll en calidad de productor del evento.

Eaters cuenta la historia de un par de cazadores de muertos vivientes, Igor y Alen, que unen sus fuerzas con el científico Gyno, para encontrar una respuesta definitiva que explique la razón del fin de la raza humana.

Buried

Los espacios son cada vez más estrechos

Buried

El realizador español Rodrigo Cortés, quién nos sorprendió a muchos con su infravalorada ópera prima Concursante, vuelve a ponerse tras las cámaras para dirigir Buried, un proyecto rodado en España pero con clara vocación internacional, a tenor del actor escogido para interpretar el papel protagonista: el norteamericano Ryan Reynolds (The Amitvylle Horror, Blade:Trinity).

Buried cuenta la historia de Paul, un contratista norteamericano que trabaja en Irak y que, tras un ataque de la insurgencia iraquí, abre los ojos en un ataud sin más compañía que un mechero y un teléfono móvil. El tiempo corre en su contra si quiere salir con vida….

The Canyon

Pongamos todo de nuestra parte para que las cosas salgan mal...

The Canyon

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The Canyon

Ya sea un ejército de aves intentando acabar con nosotros a picotazos (Los Pájaros, 1963), la actitud rencorosa y vengativa de la fauna de un bosque australiano (Largo fin de semana, 1978) o un extraño virus de origen vegetal que nos aboca al suicidio colectivo (El Incidente, 2008), lo cierto es que el cine de terror siempre ha sido un buen aliado de la madre naturaleza a la hora de devolvernos (como seres humanos) parte del daño y el deterioro que llevamos causándole durante cientos de años.

Sin embargo, los medios de autodefensa empleados por la naturaleza no siempre han sido tan sofisticados como los mencionados en el párrafo anterior. En muchas ocasiones no ha necesitado ni de plagas de carácter bíblico, ni de animales airados, ni de vegetales furiosos para preservar su propia integridad. Le ha bastado (y sobrado) con un único elemento a su favor: la desbordante estupidez del ser humano.

Lo mejor: ¿Por qué un aprobado justo? Sigue siendo un survival. Hombre contra naturaleza. Y sigo siendo un incondicional del subgénero.

Lo peor: Los protagonistas actúan, demasiado a menudo, de manera totalmente ilógica y en contra de sus propios intereses.