Sexo y demonios. El cocktail perfecto
Del país de las barras y estrellas nos llega esta producción independiente que viene apostando fuerte por el morbo. Desde el poster hasta el trailer, esta película de bajo presupuesto se decanta por mezclar el erotismo con el terror; usando, como nexo de unión entre ellos, a demonios, en la mejor tradición de Clive Barker. Y aunque su argumento no destaca por original, supongo que debido a las limitaciones propias de una serie B, contiene elementos siempre agradecidos como es la iteración de fuerzas demoníacas en un entorno urbano y, por si fuera poco, desde la perspectiva de los propios monstruos.
Ben siempre se ha visto torturado por violentas pesadillas en las que se contempla matando a otras personas. Las pesadillas van a peor en las últimas semanas y por si fuera poco, la enorme cantidad de asesinatos nocturnos que se están produciendo en la ciudad aumenta por momento. Ben, asustado, se hace decenas de preguntas, lo que el no esperaba es que las respuestas viniesen de la mano de Nina, una hermosa mujer que aparece arrasando en su vida con una sensualidad inhumana. De hecho, Nina le revela que ella es un “Shriven”, una maquina de matar demoníaca y que Ben está destinado a ser su compañero. Nuestro protagonista entre horrorizado y excitado se sumerge en una espiral de sangre y sexo sin saber muy bien cual será el resultado