The Human Centipede

Mi querido cienpiés

The Human Centipede

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The Human Centipede

Mucho hemos hablado de esta propuesta antes siquiera de poder verla, muchas eran las expectativas y sobre todo, mucha era la curiosidad.

Una vez vista, The Human Centipede puede resultar más perturbadora de lo que a priori prometía.
Por una parte tenemos una idea innovadora y muy muy atrevida, y por otra parte contamos con nuestra imaginación (que es la que juega la peor parte).

Lo mejor: La sensación de malestar producida por lo que imaginamos, más que por lo que vemos.

Lo peor: Los tópicos y el diseño del ciempiés.


Especial Troll 2

Ración extra de pepperoni

Especial Troll 2

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Especial Troll 2

Aprestad vuestros botes de champú anticaspa, porque hoy en Almas Oscuras nos visita Troll 2, y va a dejarnos los hombros como la cumbre del Kilimanjaro.

Una producción italiana, rodada en Utah en 1989, que a día de hoy cuenta con miles de seguidores fanáticos y deseosos por esparcir las bondades de las cintas cutres de video-club. La verdad que la película tiene un estilo peculiar, capaz de encandilarnos durante todo su metraje. Uno no sabe si por lo mala que es ó por que la muy condenada, presenta escenas tan surrealistas que consigue evadirnos de los problemas cotidianos.

Sin más preámbulos, os invito a sumergiros en un delirio solo comparable a la ingesta de varias botellas de absenta…

Lo mejor: Llega un punto en la película que todo es tan malo y ridículo, que finalmente olvidas cualquier pena. Además, es altamente revisionable

Lo peor: Casi todos los personajes pueden llegar a producirte un ataque de nervios por su estupidez y por sus intérpretes


Two Eyes Staring

Una mirada que no se puede olvidar

Two Eyes Staring

En la más pura tradición gótica de fantasmas, nos llega desde Holanda, Two Eyes Staring (Zwart Water) de Elbert van Strien. Recientemente estrenada en Holanda, y con buenas críticas por cierto, esta cinta no trabaja con un guión rebuscado; pero aunque la historia resulte bastante manida, siempre me parece interesante retornar a los enfoques clásicos del terror si se realiza con la calidad que el trailer indica. Un enorme caserón en la campiña, niños que son acosados por fantasmas, secretos del pasado y mucho M.R. James, en una cinta que jugando con una fotografia helada y, por desgracia, los habituales sobresaltos tan en boga actualmente, se me antoja un bocado sabroso y trabajado, con ese ligero toque europeo que resulta tan digno. Teniendo en cuenta, como está el pananorama actual, hechó en falta ese estilo gótico (ó digamos que hasta victoriano) en las películas de horror sobrenatural. Un punto que no te hacía saltar del asiento constantemente (como parecen insistir los productores modernos) pero te imbuia de inquietud y tensión durante todo el metraje. La lucha de un director por el esquivo escalofrio del espectador frente al impacto directo basado en la acción y no en el ambiente.

Bottomfeeder

La criatura del pantano está cachonda

Bottomfeeder

Joe Angell es un policía de mal carácter que emprende, con furia asesina, la tarea de dar caza a una monstruosidad salida desde un oscuro río de California. Este monstruo, creado a partir de desechos tóxicos, una mutación mitad hombre mitad pez, tiene un gusto especial por las jovencitas y parece que su mayor obsesión es esparcir su semilla, aun a disgusto de las chicas que se encuentra en su periplo. ¡Corre Joe! Solo tu puedes evitar que más bellas chicas sean violadas en la profundidad del bosque.

¡Cantad loas y aleluyas! Cuando algunos cerebros, como el mío, todavía andamos recuperándonos del bizarro show que supuso la casposa Black Devil Doll, de los desquiciados hermanos Lewis; ahora nos anuncian a bombo y platillo su nuevo “fiasco”: Bottomfeeder. Según ellos, un homenaje oscuro a las películas de monstruos violadores (vale, en este mismo momento que cualquier fémina deje de leer la noticia) Este remedo de sub-género, tiene sus bases en la grandiosa Creature from the Black Lagoon (1954), pero sustituyendo cualquier elemento romántico por elementos más viscerales y prácticos, ¿ó es que un horrible monstruo marino no puede darse el gustazo con una bella humana? Sea como sea y sin ninguna imagen todavía, Bottomfeeder, nombre que hace referencia a los peces que se alimentan en los fondos acuáticos, promete grandes dosis de desnudos femeninos gratuitos, escenas descacharrantes y efectos especiales de tío vivo de feria. Con solo estar a la altura de psicotronias como Humanoids from the deep ó Con la bestia dentro (1982), un servidor estará más que satisfecho.