Eldorado 3D

Musical, terror y comedia... ¿alguien da más?

Eldorado 3D

Hoy os haré una confesión: al margen del terrorífico, mi género cinematográfico favorito es el musical. Dadme a un protagonista que, sin venir demasiado a cuento, se ponga a bailar y cantar como un poseso, y me haréis el tipo más feliz de la tierra (en realidad creo que no estoy descubriendo nada nuevo… algo de esto ya comenté en su momento a raiz de la reseña de Repo! The Genetic Opera).

Es más, si alguien me pregunta cuál es mi película favorita de todos los tiempos (nuevamente al margen del cine de terror), mi respuesta será contundente: The Blues Brothers (John Landis, 1980), conocida en España como Granujas a todo ritmo; mi remedio casero contra la depresión sobrevinida.

Someone's knocking at the door

Cuestión de atributos

Someone's knocking at the door

Ver ficha completa



Someone's knocking at the door

Ray está solo en su habitación de la residencia para estudiantes de medicina, y se acaba de inyectar una dosis de heroína. Alguien llama a la puerta; una vez, dos. El chico, con el aturdimiento propio de la sustancia, abre y se encuentra con una chica desnuda y excitada que está deseando follárselo. O eso le dice.

Así comienza “Someone’s Knocking at the Door”, y os aseguro que la conclusión de esta escena es brutal e iconoclasta, tanto por sí misma como dentro del género. Por momentos así, que la productora se ha encargado de promocionar a bombo y platillo, estaba deseando ver esta película. No han dudado un segundo en poner en la portada palabras como “brutal” o “depravada” pero, a la vez, todo ello con un envoltorio cool. Y lo bueno es que lo que uno se encuentra es casi lo que promete.

Lo mejor: Los crímenes.

Lo peor: El clímax.


La Casa Muda (3)

Terror real... en tiempo real

La Casa Muda (3)

Hoy os traigo, con algo de retraso (mil disculpas), el teaser de La Casa Muda, película de terror independiente uruguaya dirigida por Gustavo Hernández, basada en hechos reales, y rodada en un único plano secuencia de 72 minutos de duración (al estilo de La Soga de Hitchcock – aunque aquel fuera un plano secuencia falseado por cuestiones técnicas de la época -, tal y como nos recordó nuestro amigo Jose en su momento).

Os recuerdo su argumento: La Casa Muda se basa en un suceso real que transcurrió en 1944, en una vieja casa de campo donde encontraron los cuerpos de dos hombres brutalmente torturados, sin lengua. Inquietantes fotografías fueron la clave para resolver el sangriento crimen.

Easter Bunny Kill Kill

Conejo malo/Conejo bueno

Easter Bunny Kill Kill

Las primeras noticias que se tiene de la existencia del “Conejito de Pascua” datan de, año más año menos, 1500 en un texto de origen alemán. El Oschter Haws, en teutón, se hacia de harina y azucar y se les entregaba a los niños que habían sido buenos junto con un nido repleto de huevos de chocolate, y para ellos era su festividad favorita junto con las Navidades. Cuando lo primeros alemanes llegaron allá por 1700 importaron la tradición a los EEUU y, desde entonces, es un ritual habitual en las familias americanas. Pero como os podréis imaginar, este Conejo Gigante no tiene mucha pinta de traer nada más que armás afiladas y masacres por doquier.