Adam Mason en Almas Oscuras

Hablamos con el director de Blood River y Broken

Adam Mason en Almas Oscuras

Hace unas semanas el director británico Adam Mason se puso en contacto con nosotros para agradecer la reseña publicada en Almas Oscuras de Blood River (por lo visto un amigo suyo tuvo la deferencia de traducírsela al idioma de Shakespeare).

El director de The Devil’s Chair y Broken, se ofrecíó, además, a contestar a nuestras preguntas… en el supuesto de que las tuvieramos. Y por supuesto que las teníamos.

En la siguiente entrevista Adam Mason nos habla de sus películas, de su infancia, de cómo su personlidad, sus filias y sus fobias, influyen en los argumentos de sus películas, de su tormentosa relación con la industria, de sus próximos proyectos… El mismo Mason me comentaba, al entregarme las respuestas a nuestro cuestionario, que nunca antes había sido tan sincero a la hora de acometer una entrevista. Así que tan sólo nos queda darle las gracias a Mr. Mason.

Y hago extensible el agradecimiento a todos los componentes del equipo de Almas Oscuras, que una vez más han demostrado el máximo entusiasmo y apoyo a la hora de llevar a cabo la entrevista. En especial a Bob Rock (suyas son las preguntas más interesantes de la entrevista) y a Elniniodecristal, que ha participado en la confección del cuestionario y, además, ha desempeñado una excelente labor de intérprete. Gracias a todos.

No os perdais la entrevista a Adam Mason…

Caged

Un aviso para mochileros

Caged

Y dale con los paises del Este, entre Hostel, la esperadísima A Serbian Film, y esta de CAGED (sin olvidar la descojonante parodia que hacen en Eurotrip), a este paso el irse de vacaciones a Eslovaquia, o Rumanía, va a ser más peligroso que a Ciudad Juárez… Tienen que estar contentos, aunque de todas formas si hay algún sitio en el mundo en el que haya más odio concentrado, xenofobia galopante y gente con serios problemas mentales (lógicos tras años y años de guerras/masacres entre vecinos), desde luego que Europa del Este tiene varios números para ser una de ellas. Me acuerdo de una amiga rusa que me contaba, tras escuchar mis planes de cuando-tuviera-pasta irme hasta Japón en tren pasando por toda Europa del Este, Ucrania, Rusia y tal, me dijo ni se me ocurriera hacerlo sólo y que evitara Ucrania en la medida de lo posible. Aún así, sigo con mis planes…

Basement Jack

A la sombra de Michael Myers

Basement Jack

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Basement Jack

Hace algunas semanas tuve el gusto de traeros Evilution, una cinta independiente de infectados/zombies/alienigenas que abría una trilogía sin más nexos arguméntales que la ubicación física de la trama. Dicho nexo lo encontramos en un edificio de apartamentos llamado “El Necropolitan” y el administrador de la finca, un tipo misterioso que siempre aparenta saber más de lo que dice y gusta de coleccionar extraños artefactos. Hoy tenemos con nosotros a la segunda película de este peculiar tríptico, Basement Jack. La citada serie de películas, esconde la sana intención de mostrar tres ejemplos arquetípicos de los subgéneros más destacados dentro del cine de horror: zombies, slasher y creature-movies. Todo ello desde una perspectiva realmente independiente, con autonomía y, obviamente, con pocos medios. Entre los responsables de todo este tinglado (que unos adjetivan como pretencioso y otros como ambicioso) encontramos a Brian Patrick O’Toole co-productor de la remarcable Dog Soldiers. Ya veis que todo el equipo detrás de este proyecto está fuertemente ligado al terror y a lo fantástico, solo hace falta echar un vistazo a la carrera del citado productor. Todo este bagaje se tiene que reflejar de alguna manera en Basement Jack, y de hecho lo hace; pero uno no puede evitar tener la sensación de que las buenas ideas se quedan a medias debido a la opción tomada de seguir siempre el camino más fácil.

Jack Riley es un niño solitario y callado, que vive sometido a la crueldad de una madre demente. Estoico, soporta las torturas de una mujer loca y resentida. El dolor por la ausencia de su padre y la falta de una familia real que le quiera, van haciendo mella en su mente. Sin amor y amamantado por el sufrimiento de todas las vejaciones a las que su degenerada madre le somete, termina por convertirse en una maquina de matar.

Lo mejor: Las breves escenas donde aparece el administrador del Necropolitan y la fuerza estética de contadas escenas y, como no intenta innovar, los típicos recursos del slasher funcionan

Lo peor: Actuaciones poco creíbles, un despropósito en cuanto a coherencia narrativa y un uso de los efectos especiales, cuando menos, deficiente