Berridos de serie B en la noche australiana
¡Bienvenidos a una nueva reseña serie B cocinada al repugnante estilo del Tito Bob!
En esta ocasión, nuestra infame cripta se cubre por la espesa niebla proveniente de las antípodas, más en concreto de la bella Australia, para ocultar entre sus blanquecinos pliegues la retorcida figura de una banshee con malas pulgas, sacada directamente de su Irlanda natal para aterrorizar a una familia humilde y sencilla. Damned by dawn, que así se llama nuestra invitada, intenta recuperar el cine de terror clásico en las dos vertientes que actualmente podemos entender como “clásicas”. A saber:
a) El cuento neo-gótico sobrenatural, donde una historia simple sea la excusa para mostrar a la humanidad acosada en la oscura noche por “el más allá”.
b) El terror casposo parasitado directamente de la década prodigiosa, dícese los ochenta, y cuyo único objetivo siempre ha tenido el entretenimiento, conjugando sobresaltos de barraca de feria con efectismos de bajo presupuesto.
Lo mejor: La intención de realizar una cinta de terror "clásico", esforzándose en la inclusión constante de elementos terroríficos: zombies, esqueletos voladores, banshees despiadadas, espesa niebla, insectos de tumba, guadañas...
Lo peor: Las actuaciones rozan lo amateur y los efectos especiales chirrían en más de un momento. Por si fuera poco la trama avanza a golpes, sin apenas profundidad