Me siento honrado. Os lo digo muy en serio. Es la primera vez que Manu, colaborador habitual y buen amigo de Almas Oscuras, se decide a publicar un relato de horror. Y lo hace aquí, en su casa, con los suyos. Gracias Manu… por todo. Dejo que sea el propio Manu quien haga las presentaciones.
El terror, desde que era un niño, ha sido una ventana abierta: tanto una vía de escape como una vía de conocimiento. Aún hoy, con 33 años, sigo recurrieno a él. Lo primero que leí de género fue “Misery” de Stephen King, y lo último que he (re)leído han sido los “Libros de Sangre” de Clive Barker. Paradójicamente, aunque disfrute con las películas y sus músicas, la narrativa de terror rara vez ha sido mi prioridad. Supongo que, por ese motivo, me resultó extraño y gratificante sentarme, después de tantos años, a escribir un relato adscrito al género. Espero que haya valido la pena.