Cruel Restaurant

Sangre, tetas y comida ¿se puede pedir más?

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Cruel Restaurant

Hace algunos años, los que teníamos acceso a las cadenas autonómicas de este país, España, pudimos disfrutar de un anime un poco inusual: “El Gran Sushi”. Saturados de tantos combates en Dragon Ball, del humor macarra del Dr. Slump y del tronchate Musculman; El Gran Sushi narraba las vivencias del joven Yoichi y de su lucha por ser el mejor chef del mundo. Humor y cocina se mezclaban a la perfección ofreciéndoos combates culinarios muy peculiares aptos para todos los públicos.

Así que… ¿qué tienen en común “El Gran Sushi” y la película que nos ocupa en este momento? En Cruel Restaurant la cocina también juega un papel importantísimo, de humor tampoco falta, las luchas derivan más bien en asesinatos y el elemento picante no se debe, precisamente, al chili (¿apta para menores? Hay cosas peores que ver un par de tetas, la verdad).

Lo mejor: Un film ameno y lleno de erotismo.

Lo peor: Su falta de, de, de… ¿poco presupuesto? La verdad es que me ha gustado y no encuentro nada excesivamente malo.


Dylan Dog - Dead of Night

Otro detective de lo sobrenatural que salta de los tebeos a la gran pantalla

Dylan Dog - Dead of Night

Siguiendo la estela de la controvertida adaptación de Hellblazer (Constantine, 2005) empieza a calentar motores el estreno de una nueva adaptación comiquera que supongo no se verá exenta de polémica. En esta ocasión se trata de Dylan Dog, Dead of Night, una adaptación del famoso comic italiano.

La verdad es que en su día, y a pesar de no ser del todo despreciable, me sentí estafado por la citada Constantine; resulta siempre complicado llevar fielmente a la pantalla los mundos tan ricos y variados que nos presenta la letra impresa, aunque en el caso de los tebeos, su alto componente visual facilite la tarea. Cuando tal o cual superheroe tiene su versión cinematográfica siempre se alza alguna voz que critica firmemente la falta de fidelidad con respecto a la idea original y, especialmente, la ausencia de esos detalles arriesgados que el mundo del comic (y más particular el del comic adulto) siempre se puede permitir frente a las descafeinadas cintas que Hollywood produce fagocitando al noveno arte.

Monster Brawl

Los técnicos, los rudos y... ¿los monstruos?

Monster Brawl

Probablemente alguno de vosotros haya pasado algún momento de su adolescencia o infancia contemplando, frente a la pantalla del televisor, a figuras míticas del wrestling norteamericano; sí, esa especie de deporte telenovelado. ¿Os acordáis de las leyendas? El Enterrador, Mr. Perfect, el Marinero Tarugo, Bret Hart, el Último Guerrero y toda esa pandilla de hormonados pseudoactores.

Primal

Despierta el tigre que hay en tí

Primal

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Primal

Como todo hijo de vecino un servidor tiene una comida favorita. Ese plato que te preparas cuando estás alicaído, o esperas ver en la mesa de la cocina cuando vas de visita a casa de tus padres, y del que, en definitiva, nunca te cansas, pero a determinadas alturas de la vida no conlleva ninguna sorpresa. En mi caso me decantaría por el chuletón de ternera: un buen trozo de carne magra (ojito con los chistes!) que en su punto, pasada por fuera y sangrante en su rosado interior, provoca en el que suscribe tremendos tembleques de placer. Esta divagación gastronómica entronca directamente con Primal, puesto que esta chorreante cinta es al cine lo mismo que busco en la mesa cuando aparece resplandeciente mi medio kilo de carne; soy consciente de que estoy tentando a la suerte con este exceso de alusiones cárnicas, tanto por ofender a nuestros lectores vegetarianos como por provocar al sector de las bromitas fáciles, al cual pertenezco. Pero… ¡adelante con los faroles!

La cinta del debutante Josh Reed es una revisión de los viejos mitos del cine de horror de video-club, incluso me atrevo a decir que bebe en cierta manera de Demons y Evil Dead, enfocando el meollo de la cinta desde una perspectiva suavemente moderna que tan bien ha funcionado en títulos como Cabin Fever, The Descent, Jack Brooks o, la también australiana, Wolf Creek. Resumiendo podríamos decir que Primal se trata de una visita guiada a los mismos lugares comunes y clichés que tan bien llevan funcionando desde hace más de tres décadas.
Es más, tanto desde los primeros compases de la cinta como en toda sinopsis publicada en la red ya nos enfrentamos a un hecho: Josh Reed acomete su proyecto personal con la vista puesta en un público, más bien talludito, que busque entretenimiento puro y duro sin darle muchas vueltas a la cabeza. Digamos que ejerce de cariñosa madre que, tras un día de trabajo agotador, te presenta un tremendo filete en su punto ante el cual contestas: “¡Vaya! ¡Más de lo mismo mamá! A ver si innovamos”, pero por dentro, y mientras deglutes, estás a punto de llorar de alegría pues tus penas se evaporan con ese gustito tan sabroso…

Lo mejor: Los actores, la situación, la cuidada dosificación de escenas terroríficas. Este planteamiento, y acertado crescendo, es el que trae muchos recuerdos de glorias pasadas.

Lo peor: Un final que tal vez no case con la tensión del nudo de la cinta, y que, además, agudiza la falta de novedad argumental.