Tucker & Dale vs Evil

Cariño, no es lo que parece

Tucker & Dale vs Evil

Ver ficha completa



Tucker & Dale vs Evil

Dos anotaciones antes de empezar. Primera, la versión de la película a la que he tenido acceso como la mayoría de vosotros es un workprint inacabado al que le faltan la mayor parte de efectos de post-producción; en cristiano, gran parte de lo que conlleva el contacto de algo punzante/cortante con el cuerpo no se ve, por lo que la valoración técnica brillará por su ausencia. Segunda, es posible que el subconsciente me traicione y caiga en la tentación de echar mano de la apetitosa palabrería de Bob Rock en este texto posterior a un intercambio de opiniones que tuvimos sobre la película. Así que, por si acaso, dadle también de antemano cierto crédito al muchacho por esta reseña.

Si me llegáis a preguntar hace varios meses qué película ansiaba ver por encima de todas las cosas, por una copia de la cual no hubiera dudado en vender a mi familia en el mercado negro, la respuesta habría sido clara y contundente: Tucker & Dale vs Evil. En mayúsculas, negrita, subrayado de dos líneas rosa fosforescente y signos de exclamación infinitos. Las expectativas tras el visionado del tráiler promocional (eufemismo para ‘aberrante resumen con spoilers’) eran tan altas que mi mente no concebía la idea de tolerar que adjetivos como ‘aburrida’ o ‘decepcionante’ tuvieran cabida en estas líneas. Condenada desde un principio por un exceso desbordante de mi propia exigencia me dispuse a gozar con la ópera prima de Eli Craig como si no hubiera un mañana. 89 minutos después, una sensación de coitus interruptus recorría todo mi ser. Pese a los intentos de deshacerme de ella aferrándome a las interpretaciones, a un par de muertes inspiradas y a un planteamiento altamente seductor, la insatisfacción le ganó el pulso al conformismo: mierda, creo que no me ha gustado.

Lo mejor: Tucker, Dale y la trituradora de madera. La fe en las posibilidades del género.

Lo peor: La línea romántica, la falta de ideas gamberras, el relleno de personajes y escenas. Que tengamos que descargarla en workprint porque en España vende más el humor de Santiago Segura.


Recreator

Esta vez el enemigo a batir es... tú mismo.

Recreator

Craig, Derek y Tracy, tres jóvenes amigos que deciden pasar juntos unos días de acampada en una cabaña a orillas de un lago, encuentran a los más peligrosos de sus enemigos… ellos mismos. O al menos lo que parece ser una versión más rápida, más fuerte y mejorada de ellos mismos. Por lo visto un científico obsesionado con la clonación parece estar detrás de todo este feo asunto.

Shadow

Atrapado con los fantasmas de la guerra

Shadow

Ver ficha completa



Shadow

“El músico y cineasta Federico Zampaglione nos adentra en una pesadilla por momentos insoportable (…) estamos ante una de las películas más extremas de Sitges’09”; de esta manera se presentó esta película italiana en el Festival de Sitges del 2009 agregando además “survival… homenaje a Fulci… torture porn…”.

“Los gritos se oían en el exterior de la sala (ExpoSyfy)”; obtuvo además una nominación en el Fantasporto 2010, resultando al final ganadora Heartless, de Philip Ridley.

Lo mejor: ¡Quiero una posada como la que sale en esta peli para mi solito! Y Nuot Arquint.

Lo peor: El final. Muuuuuuuy visto y una manera de destrozar una medianamente entretenida película.


Choose

¿A quien mato? ¿A papá o a mamá?

Choose

Los amantes del thriller más clásico probablemente recibirán con los brazos abiertos Choose, una nueva cinta estadounidense, que en la línea de otros productos de corte investigación/crimen, presenta las andanzas de un “slasher” encapuchado que parece sacado de la misma F, y cuya afición desmedida por el juego del gato y el ratón le deparará un enfrentamiento letal con la heroína de turno.